MADRID (AFP). “El Gobierno de España manifiesta su más absoluto rechazo a los intolerables insultos que ayer (jueves) el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela ha dirigido al presidente del gobierno”, dijo la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría en rueda de prensa tras la reunión semanal del Ejecutivo.
“El Gobierno español va a llamar a consultas a nuestro embajador en Caracas. España está preocupada por la situación en Venezuela; es un país que para nosotros es importante”, afirmó la número dos de Rajoy.
Criticó que la actitud de Maduro, “lamentable” e “impropia de las relaciones que tienen que regir entre los gobiernos”, se haya “convertido en una práctica habitual del Presidente venezolano”.
Hace solo un año, Madrid ya llamó a consultas a su embajador en Caracas después de que Maduro acusara a Rajoy de estar “detrás de una conjura internacional para derrocar el gobierno constitucional” que él preside. En esa ocasión, el embajador estuvo diez días ausente de Venezuela.
Las relaciones entre España y los gobiernos chavistas de Venezuela fueron tradicionalmente complicadas, pero desde la llegada de Maduro al poder en sustitución del fallecido Hugo Chávez se volvieron más espinosas.
La última discordia se originó el jueves, después de una marcha de simpatizantes del chavismo en Caracas contra la Ley de Amnistía para liberar a los opositores presos, que recibieron el apoyo del Gobierno español en numerosas ocasiones.
“Racista te dije Rajoy, basura corrupta te dije Rajoy, basura colonialista te dije Rajoy”, lanzó Maduro desde la sede del gobierno.
No era la primera ocasión en que se dirigía en términos similares al presidente del Gobierno español: en enero lo llamó “intervencionista, racista y colonialista” después de que Rajoy pidiera a sus dirigentes “que conviertan al país en un país libre y democrático”.
En julio de 2015, Maduro lo definió como “sicario del pueblo” por una restrictiva ley de seguridad aprobada en España a pesar del fuerte rechazo ciudadano y de la oposición.
El Ministerio de Asuntos Exteriores español convocó al embajador venezolano en España, Mario Isea, por quinta vez desde diciembre de 2014, para protestar.
“El director general para Iberoamérica le ha trasladado la posición del Gobierno español ante esta escalada verbal y la decisión del Gobierno español de llamar, en consecuencia, a consultas a su embajador en Caracas”, señaló la cancillería española.
