BRUSELAS (EFE).La UE se mostró satisfecha de la decisión de algunos estados miembros de responder, por su propia iniciativa, “a la petición de las autoridades regionales kurdas para el envío urgente de material militar”, señalaron los ministros de Asuntos Exteriores en las conclusiones de una reunión extraordinaria en la que trataron de los conflictos de Irak, Ucrania, Libia y Gaza.
Los países acordaron así una posición común que sirve de respaldo político a aquellos países que, como ya hace Francia, quieren enviar armas a los kurdos, algo en lo que insistió sobre todo la ministra italiana, Federica Mogherini.
Mogherini indicó que Roma espera una petición más específica de las autoridades kurdas e iraquíes y que será el Parlamento el que decida sobre el envío o no de armas.
El envío por parte de cada país se hará “de acuerdo con las capacidades y leyes nacionales de los Estados miembros y con el consentimiento de las autoridades nacionales iraquíes” de Bagdad, subrayaron los ministros.
Acción de EE.UU.
Valoraron, además, los esfuerzos de EE.UU. por apoyar a Irak y a los kurdos en su lucha contra el EI, en referencia a los bombardeos selectivos para detener el avance de los yihadistas.
La UE reconoce que con el respaldo que ha dado ayer al envío de armas a Irak asume parte de la “responsabilidad europea en la lucha internacional común contra el terrorismo”, y ya no deja solo en manos de Washington la decisión de actuar contra el EI.
En qué consistirá el envío de material militar a los kurdos todavía no está definido, señaló el ministro alemán, Frank-Walter Steinmeier, porque las fuerzas kurdas en el norte de Irak disponen de equipamiento militar “que data de la antigua Unión Soviética”.
Por ello, lo más probable es que “miraremos hacia nuestros países miembros del Este, sobre todo en lo que se refiere a completar las reservas de munición” de las fuerzas kurdas, indicó.
“La reacción de la comunidad internacional en Siria fue tardía y tibia, si no queremos que esta situación se repita en Irak es obvio que hay que intervenir en el terreno militar y de una forma rápida”, señaló por su parte el titular español, José Manuel García-Margallo.
En el lado humanitario, la UE se mostró comprometida a prestar asistencia, incluido mediante la creación de un “puente aéreo humanitario” hasta el norte de Irak, y España propuso utilizar los excedentes agroalimentarios que generará el veto ruso a las importaciones europeas.
