Vidas robadas

Este artículo tiene 18 años de antigüedad

Casi nadie lo esperaba. La víspera de la noche de los Oscar, un joven cineasta alemán de dos metros de estatura y nombre adecuado a su tamaño, Florián Henckel von Donnersmarck, se paseó por varias cadenas de televisión de Estados Unidos sin apenas lograr despertar interés por su película “La vida de los otros”, nominada para el galardón al mejor film extranjero.