En São Paulo, unos 2.000 manifestantes según la policía -6.000 según los organizadores- cortaron el tráfico en varios puntos de la ciudad, incluida la céntrica avenida Paulista.
Varios destruyeron paradas de autobuses, dañaron vidrios en las estaciones de metro e incendiaron basura en plena calle a raíz del aumento de 7% del boleto de autobús, metro y tren de 3 a 3,2 reales (de 1,5 a 1,6 dólares, según el cambio actual).
En esta ciudad de tráfico caótico y con 11 millones de habitantes, la manifestación dejó unas 50 personas heridas.
La mayor parte de los 15 detenidos ya fue liberada ayer por la mañana, reportó la prensa local.
Los manifestantes han convocado a nuevas movilizaciones contra el alza de los pasajes de autobús.
También se registraron protestas en Río de Janeiro, Goiana y Natal, aunque de menor tenor. En Río, estudiantes se manifestaron contra un alza en el precio del pasaje de autobús y fueron asimismo repelidos por la policía.