Acusan en el Brasil a Marcelo Piloto por crimen de paraguaya

La justicia brasileña presentó acusación contra el narco Marcelo Pinheiro Veiga (48), alias Marcelo Piloto, por el asesinato de Lidia Meza Burgos (18), ocurrido en el 2018 en la Agrupación Especializada de la Policía. Tras el crimen, el mafioso fue enviado a su país, donde ya tenía una condena pendiente de 27 años por tráfico de drogas y armas, y por homicidios.

Lidia Meza Burgos,  asesinada en la unidad policial.
Lidia Meza Burgos, asesinada en la unidad policial.

El capo mafioso brasileño Marcelo Piloto fue capturado en diciembre del 2017 en una residencia en la zona de Itapúa, en una operación efectuada por agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad). El criminal había escapado hacia territorio paraguayo hace unos 10 años tras ser condenado en el Brasil a 27 años de cárcel por los delitos de tráfico de drogas, armas y municiones, y por homicidios.

Piloto estuvo escondido por casi una década en la zona de Alto Paraná, pero luego decidió cambiar de ciudad y se mudó a Encarnación, donde finalmente fue detenido y remitido a la Agrupación Especializada.

El capo debía ser expulsado inmediatamente de nuestro país, teniendo en cuenta su peligrosidad y la condena de 27 años de cárcel que ya tenía, pero los fiscales del caso lo procesaron y ordenaron su prisión preventiva debido a que encontraron una cédula de identidad falsa en su poder.

Durante casi un año, a través de sus abogados, Marcelo Piloto presentó infinidad de recursos para evitar su extradición al Brasil, donde le aguardaba una larga condena, en condiciones no tan cómodas como en la que estaba en la Agrupación Especializada. Ya a finales del 2017, se agotaron todos los recursos del hombre, que según los investigadores manejaba todo el tráfico de drogas y armas en algunos barrios del norte de Río de Janeiro y veía inexorable su extradición a su país.

Fue en ese momento que el criminal ejecutó su macabro plan de contratar los servicios de la joven Lidia Meza Burgos, a quien terminó matando a puñaladas en su celda, en la tarde del sábado 17 de noviembre del 2017. Su plan era que, al ser procesado por homicidio en Paraguay, ya no lo iban a extraditar. Grande fue su error, porque esa misma noche el presidente Abdo ordenó su envío al Brasil, donde ahora será juzgado por el alevoso asesinato de la joven Lidia.

La justicia paraguaya ya envió todos los documentos y evidencias de caso, y los testigos prestarán declaración desde nuestro país a través de videoconferencias. Mientras tanto, ningún oficial de guardia o jefe de la Agrupación Especializada fue procesado por la muerte de la joven.

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