“Me siento indignado, muy mal, porque soy padre de dos niñas y con este caso mancharon mi reputación. Todo por venganza, porque yo le dejé a la mamá de mi hijastra por haberme traicionado con un adolescente”, aseguró el padrastro de la hija mayor de la mujer, con quien tiene dos hijas. Aseguró que la Cámara Gesell fue contaminada por la psicóloga de la Fiscalía.
Según manifestó, esta es amiga de la madrina de su hijastra e indujo a la niña a responder como ella quería, de tal manera que afirme haber sido manoseada.
Por su parte, la abogada Sara Lezcano anunció que apelará la sentencia, pues asegura que el padrastro condenado a dos años de prisión con suspensión de la pena, nunca manoseó a la niña y solo buscan encarcelarlo.
