El preso más antiguo del Paraguay recuperó su libertad tras 24 años

El que era el preso más antiguo del Paraguay, Jonás Antonio Samaniego Godoy, recuperó su libertad el viernes último, a los 67 años de edad. Es el mandante del asalto en el que murió en 1993 la abogada Sarah Riva.

A los 67 años de edad, salió libre Jonás Antonio Samaniego Godoy.
A los 67 años de edad, salió libre Jonás Antonio Samaniego Godoy.Archivo, ABC Color

Jonás Antonio Samaniego Godoy nació en Carayaó, departamento de Caaguazú, el 21 de setiembre de 1952.

Inició su carrera delictiva como “mausero”, es decir, comprando y vendiendo vehículos ilegales, generalmente robados, entre Salto del Guairá y Pedro Juan Caballero. Era considerado por la Policía como un contacto de la mafia fronteriza en el departamento Central.

En 1989, se dio el lujo de correr la edición del Rally del Chaco, aunque después no pudo seguir por las órdenes de captura que se le fueron generando, casi todas por defraudación y estafa relacionados con venta de vehículos mau.

Después, ascendió directamente a autotraficante. Robaba vehículos en todo el Paraguay y los llevaba a Bolivia.

De hecho, en ese marco, el 13 de junio de 1993, cuando tenía 40 años de edad, ordenó a su hermano menor, José Marcial Samaniego Godoy, de 33 años, que fuera a robar una camioneta Mitsubishi Montero que había visto que estaba siempre estacionada en una casa del barrio Herrera de Asunción.

José Marcial recibió una llave maestra y se dirigió a cumplir la orden. Llevó consigo a dos brasileños, soldados de la banda, quienes a su vez fueron los que entraron a la residencia para sacar del garage el vehículo apetecido por el cabecilla Jonás.

A las 18:45 de aquel domingo, cuando los dos brasileños ya estaban a punto de hacer arrancar el rodado, llegó la dueña de la vivienda, la por entonces muy conocida abogada Sarah Riva de Vasconsellos, quien manejaba su coche Mercedes-Benz 190 D.

Al detectar a los robacoches, la abogada gritó, por lo que le dispararon un tiro con una pistola calibre 9 mm y huyeron en su Mercedes.

Ese auto fue entregado a José Marcial, quien esperaba en la calle en otro rodado, y después a Jonás Antonio.

Para la madrugada del 14 de junio, los hermanos Jonás y José Samaniego ya habían llegado con el auto de Sarah Riva a la casa de un tío, en Carayaó, donde dejaron “enfriando” el Mercedes-Benz al lado de otra camioneta Isuzu Trooper que habían sustraído en otro violento asalto en la capital del país, tres días antes.

Tras este hecho, ambos desaparecieron, aunque uno de los brasileños fue capturado en su país y contó todo lo que pasó.

Captura e histórica fuga

Jonás Antonio Samaniego, finalmente, fue apresado el 4 de agosto de 1995, en Pedro Juan Caballero, ciudad a la que cruzó desde su escondite de Ponta Porã (Brasil) para recibir un vehículo robado que tenía que colocar en el mercado negro, pero que en realidad fue una astuta trampa de la Policía. Para cuando eso, su hermano menor también ya estaba encerrado.

El 26 de febrero de 1998, Jonás y José Samaniego comandaron la histórica fuga masiva de la cárcel de Emboscada, con el célebre asaltante y homicida Nelson Alfredo Escurra, alias Kure Blanco.

Jonás permaneció fugitivo durante 11 meses y 22 días, ya que lo recapturaron el 17 de febrero de 1999, en su zona de confort, el departamento de Caaguazú.

Otra vez, compartió celda con su hermano, también recapturado.

Ambos fueron sentenciados a 25 años de cárcel por el crimen de la abogada Sarah Riva, el 26 de abril de 2002.

Por el coronavirus

Desde su última captura, en 1999, Jonás ya nunca más salió. Su hermano José fue liberado en 2012, pero cayó de nuevo por un robo en 2015.

Desde su última y definitiva captura, en 1999, Jonás Samaniego permaneció encerrado 21 años, 2 meses y 14 días, aunque a esto hay que sumarle los 2 años, 6 meses y 21 días que estuvo preso hasta su escape de 1998.

Así, Jonás Antonio Samaniego, conocido en los últimos años en la prisión como El Abuelo, acumula un total de 23 años, 9 meses y 4 días recluido, aunque en los cómputos oficiales estuvo 24 años, 9 meses y 4 días, ya que en la época en la que se fugó por lo visto no se interrumpió su cómputo de pena.

La liberación de Jonás Samaniego se produjo hace 72 horas, de la penitenciaría regional de Cambyretá, aunque estuvo casi todo este tiempo en Tacumbú.

Fue beneficiado por libertad condicional por su edad, la amenaza del coronavirus y su desgastado estado de salud.

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