El trabajo fue realizado ante sospechas de que en esos burdeles existía trata de personas. Se cree que a esos sitios son traídas mujeres del interior del país, bajo engaños en algunos casos, donde serían explotadas.
Los locales donde aún se realizaba el operativo al cierre de esta edición se denominan “El Cocodrilo”, “La Curva” y “Sirena”. Este último está ubicado sobre la Ruta I al costado del cementerio sanlorenzano.
Siete personas mayores que serían los encargados de esos lupanares estaban detenidas anoche, para averiguaciones y bajo sospechas de que cometen rufianería (por cobrar a las meretrices una parte de sus ingresos –la prostitución de mayores no está penada).
Una veintena de mujeres había en el momento del operativo en el burdel “Sirena”. Ellas, además de ejercer en el sitio la prostitución, viven ahí, se indicó.
Otras veinte personas que se encontraban en el lugar como clientes también quedaron demoradas para ser indagadas. Al mismo tiempo, se desarrollaba la fiscalización de otros dos locales que se encuentran en otras arterias de San Lorenzo.