CIUDAD DEL ESTE (Silvia Sosa, de nuestra redacción regional). Las víctimas del atraco fueron Miguel Cabrera Figueredo (18), empleado administrativo, y el guardia de seguridad privada Elías Valdes (26), oriundo de la ciudad de Horqueta.
Alrededor de las 23:30 del viernes, los tres maleantes irrumpieron en el predio de la cantera, situada a unos 300 metros de la supercarretera Itaipú.
Los delincuentes redujeron a golpes al guardia de seguridad privada, que fue despojado de su arma y luego maniatado con un pedazo de soga.
Después, los intrusos llegaron hasta el comedor de las empresa, donde sorprendieron a Miguel Cabrera Figueredo, quien también fue golpeado y atado de pies y manos con una cuerda.
Tras confirmar que no había otras personas en el lugar, los desconocidos abrieron la puerta de la oficina administrativa, donde estaba la caja fuerte. Con ayuda de palancas unidas con cabos, los intrusos sacaron el cofre hasta el patio, luego lo alzaron a la valijera del rodado y escaparon del sitio.
Minutos después, los dos empleado se liberaron de sus ataduras y denunciaron el atraco a la comisaría jurisdiccional. Ya en horas de la madrugada, los investigadores hallaron el vehículo utilizado por los asaltantes detrás del campus de Ciudad del Este.
El rodado fue incinerado. Los agentes sospechan que lo rociaron con nafta y luego le prendieron fuego para borrar cualquier tipo de evidencia que pudiera identificar a los miembros del grupo criminal.
Dato erróneo
Los investigadores de la Policía del Alto Paraná sospechan que los delincuentes recibieron el dato de que en la caja fuerte de la cantera estaba guardada una multimillonaria suma en efectivo, lo que justificaría la aparatosidad con que actuaron para finalmente llevar el ínfimo monto.
