Según denunció el tío del afectado, el abogado Raúl Francisco González Rojas, el suboficial dejó su motocicleta de la marca Motostar, color negro, chapa 185-CBB, en el estacionamiento de la sede policial. Cuando quiso abordar para trasladarse a la universidad donde cursa una carrera, ya no encontró su vehículo.
El agente realizó la denuncia en la subcomisaría 3ª del barrio Santa Ana. Allí hizo constar que el biciclo fue hurtado del predio de la Cuarta Zona Policial, ubicada sobre la supercarretera, a unos 100 metros de la rotonda del Área 1.
El uniformado firmó el acta policial, que lleva el número 12/2012. Sin embargo, grande fue su sorpresa que cuando fue a verificar en el Ministerio Público, con intenciones de dar seguimiento a la causa, se percataron que el acta policial fue adulterada o cambiada.
En el informe, firmado por el subjefe de la subcomisaría 3ª, oficial 1° Antonio Fernández Ortiz, hicieron constar que el hurto ocurrió en la vía pública.
González Rojas dijo que su sobrino desconfía que el autor de la sustracción es un camarada suyo, por lo que estarían intentando protegerlo. Además, la víctima habría recibido amenazas de sus superiores para que no prosiga con las denuncias.
Ante las denuncias, el comisario Miguel Cañiza, jefe de la dependencia policial, se negó a dar explicaciones con relación al cambio del acta policial, en horas de la mañana.
A la tarde, el suboficial segundo Hugo Villalba informó que Cañiza, al igual que el subjefe, oficial Antonio Fernández, no se encontraban en la sede policial, por lo que no fue posible obtener la versión de ambos.
