Cabañas había presentado la denuncia por lesión de confianza contra personas innominadas, ya que sus cuentas bancarias, tanto de México como de Paraguay, fueron “vaciadas” luego de que sufrió el atentado que casi le costó la vida, el 25 de enero de 2010.
También Cabañas solicitó al Ministerio Público que se indague en manos de quiénes quedaron los inmuebles que poseía en Asunción, Villa Elisa y Ciudad del Este, así como también los de Acapulco y Cancún, en México.
La semana pasada el club América de México, en donde Salvador jugó mucho tiempo, informó al fiscal Cabrera que en total pagó al deportista más de 3 millones de dólares, además de otro monto durante el tiempo que fue tratado en Buenos Aires, luego del atentado que sufrió.
Vaciamiento
La investigación penal reveló que en la caja de ahorro habilitada en el Banco Itaú había US$ 323.343 en enero de 2010, luego del atentado que sufrió el deportista en un bar de México. Sin embargo, dicho monto a medida que crecía era retirado.
De acuerdo al balance, en un día US$ 500.000 fueron debitados, mientras que US$ 750.000 fueron acreditados en enero de 2011 y liquidados paulatinamente. Luego la cuenta quedó solo en US$ 400.
Cabañas poseía una cuenta conjunta con su expareja y madre de sus hijos, María Lorgia. De esta forma, la caja de ahorros en dólares N° 11002489/9 está a nombre de Salvador Cabañas Ortega y/o María Lorgia Alonso, y ambos podían retirar dinero de forma indistinta.
Salvador Cabañas había declarado que a partir del atentado que sufrió perdió la administración total de sus bienes.
Dijo que tras su recuperación, aproximadamente en el año 2012, empezó a indagar sobre sus bienes a su expareja, María Lorgia Alonso Mena, a quien pidió cuentas, y que esta le indicó que “todo se acabó y que ya no había más plata en ninguna cuenta”.
Disolución
Por otro lado, María Lorgia inició el trámite de disolución de la comunidad de gananciales al exfutbolista Salvador Cabañas. El objetivo es recuperar y ubicar los cuantiosos bienes del exdeportista. La mujer fue la que extrajo unos US$ 1.500.000 de la cuenta que tenían en el banco y ahora pretende además la distribución de los bienes que quedan. La fiscalía analiza si María Lorgia cometió o no delito.
ESTRATEGIA EN MARCHA
María Lorgia está poniendo en marcha una estrategia para quedarse con la mitad de los bienes que están a nombre de Salvador, porque la misma ya había extraído casi US$ 1.500.000 de la cuenta conjunta de ambos. La mujer debería rendir cuenta sobre el uso del millonario monto.
Sin embargo, lejos de aclarar esta situación, ahora se mete en la repartición de bienes. Para ello primero solicitó judicialmente el reconocimiento del matrimonio aparente y luego inició los trámites para una disolución conyugal.
