Cardozo explicó que el 26 de junio pasado jugó a la quiniela con dos boletas legales, y en el segundo sorteo resultó ganador.
La empresa debió pagar G. 1.040.000, pero no lo hizo, manifestó el demandante.
La corredora de apuesta ubicada en la zona de Trinidad le dijo que entregó todas las apuestas a Mepshow y que debía ir a la casa central, porque ella no le iba a poder pagar el premio.
En la casa central le ratificaron que no le iban a pagar. “Alegan que tuvieron un percance con los documentos, por lo que no podían efectivizarme mi premio”, indicó Cardozo.
Solo quisieron devolverle el importe de lo que había apostado, pero no aceptó.
Corrió el rumor de que la empresa fue asaltada, pero esto no le consta, y ese sería el motivo para no pagar, manifestó el demandante.
“El daño moral es incalculable, puesto que toda la familia estábamos festejando en la casa haber ganado la quiniela, como es costumbre cuando ocurren eventos de esta naturaleza. Y lo más grave es que todo se nos vino abajo al oponerse rotundamente la parte demandada a cancelar la obligación”, dice parte del escrito.
La jueza en lo civil y comercial del primer turno, Angélica Calvo, atenderá la demanda, según se informó ayer.
