Según fuentes, los uniformados ingresaron al área boscosa en horas de la mañana y encontraron en el lugar cinco hectáreas de plantaciones de la “hierba maldita” en etapa de cosecha.
Inmediatamente se procedió al corte e incineración de los cultivos, al igual que las bolsas que contenían la marihuana picada.
El procedimiento fue dirigido por el jefe de la Oficina Central de Antinarcóticos, subcomisario Pedro Arévalos, quien contó con el apoyo de efectivos de la Jefatura de Policía de Caazapá, a cargo de su titular, el comisario principal Teodoro Martínez.
Intervino también en el procedimiento el fiscal de la Unidad Lucha contra el Narcotráfico de Caazapá, César Martínez.
