El EPP ataca otro retiro, una semana después de asesinar a un maderero

El grupo criminal EPP, que hace una semana ultimó a un maderero brasileño en la estancia El Ciervo de San Pedro, atacó ayer a balazos otro retiro de una finca vecina.

El nuevo golpe del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que pasa a ser el número 129, se produjo el sábado de noche en un retiro en construcción que debe funcionar como depósito de maquinarias, en medio de un monte completamente deforestado y convertido últimamente en campo de plantación de soja, en el distrito de Santa Rosa del Aguaray, departamento de San Pedro.

Los miembros del EPP intentaron quemar el sitio, con las máquinas adentro, arrojando bombas molotov que, sin embargo, no se encendieron. Entonces, acribillaron a tiros la estructura y destruyeron hasta el tanque de agua que abastecía a los trabajadores y animales. Además, dejaron varios panfletos con nuevas advertencias.

Estaban durmiendo

Afortunadamente los atacantes no detectaron a los operarios, quienes estaban durmiendo en otro sector del retiro. Estos escucharon los tiros pero no salieron a revisar porque pensaron que eran los guardias de una estancia vecina que acostumbran utilizar sus armas a cualquier hora.

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Recién ayer de mañana, cuando se disponían a iniciar su jornada, los trabajadores se percataron de que una de sus máquinas fue quemada parcialmente y hallaron los vestigios de la balacera.

Aunque en principio se dijo que el retiro pertenecía a la estancia Paso Kurusu, del brasileño Ulises Rodrigues Teixeira, en realidad el lugar atacado sería parte de una estancia denominada La Suiza, que ahora estaría arrendada por colonos menonitas. Al menos hasta ayer nadie pudo comprobar con certeza a quién pertenece o quién maneja la estructura destruida, ni siquiera el Comando de Operaciones de Defensa Interna (Codi), instancia militar que maneja la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC).

El golpe se produjo a solo 1.500 metros del camino interno en el que el EPP había intentado secuestrar al brasileño Rudi Paetzold Machado, el 16 de mayo de 2012, y a 3.000 metros del casco central de la estancia Señorita, que pertenecía a la familia del mismo.

El mismo grupo

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Los atacantes serían parte del mismo grupo que hace exactamente una semana mató al brasileño Valdir de Campos (54), al tomar por asalto un campamento maderero montado a 13.000 metros de distancia, a orillas de un monte de 9.500 hectáreas, en el predio de la estancia El Ciervo, en el límite entre los departamentos de San Pedro y Amambay.

El casco central de esta hacienda, por su parte, se encuentra a orillas del río Verde, 8.500 metros al norte del retiro destruido hace dos días.

El apoderado general de la estancia El Ciervo, abogado Juan Miguel Gorostiaga, había asegurado en el programa Crimen y Castigo de ABC TV que, al menos en este último ataque, el EPP utilizó dos camionetas para escapar, una Mitsubishi “Monterito” o Pajero verde y una Toyota Hilux, de color dorado. Esto según la versión que le dio uno de los rehenes liberados.

La estancia El Ciervo ya había sido escenario de otros dos golpes del EPP, uno de ellos el 4 de septiembre de 2015, cuando quemaron un campamento, y el 23 de septiembre de ese mismo año, ocasión en la que ultimaron en un camino interno, a orillas del espeso monte, a dos peones: Joel Brizuela Barúa (37) y Nery Javier Peralta (25).

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