La pesquisa revela que el 52,9% cayó en la drogadicción con la marihuana, 17,6% con el crack y el 29,4% con la cola de zapatero.
Si bien los chicos que se iniciaron con la cola de zapatero están en situación de calle, dicha condición varía considerablemente cuando de otras drogas se trata. Entre los chicos que conforman el 52,9% que se inició con la marihuana, el 66,6% vive con sus familias; y de los que empezaron con el crack, el 33,3% vive con familiares.
Asimismo, el estudio revela que el crack –que es sumamente aditivo y causa daños irreversibles– es la droga de preferencia del 76,4% de los pacientes.
“Es sumamente preocupante lo que está pasando. El día de mañana, estos chicos serán adultos con problemas sicológicos y siquiátricos gravísimos, imagináte lo que va a ser el futuro de nuestro país”, indicó la Dra. Sánchez.
La facilidad de obtención de la droga y la carencia de un trabajo de posinternación son algunos de los factores que inciden en la reincidencia.
“Hay chicos que ingresan hasta cinco veces. Por cada edad de llegada al centro hay que restarle como mínimo 3 años de su edad de inicio. Con esos datos estamos teniendo futuras generaciones muy complicadas ”, comentó a su vez la Dra. Graciela Barreto Castro, especialista en drogodependencia, del CNCA.
En efecto, la dificultad para salir del infierno de las drogas se evidencia con los datos estadísticos: El 56% de los pacientes ingresaron por 2ª vez; el 36%, por tercera vez; y el 8%, por quinta vez.
EL TRATAMIENTO
La Unidad de Desintoxicación Programada para Niños y Adolescentes del CNCA tiene habilitadas 15 plazas para la internación de niños de hasta 15 años. La internación es por un mes, tras lo cual el tratamiento continúa en forma ambulatoria.
Los chicos solo serán hospitalizados con autorización expresa de los padres o encargados o por orden judicial. La hospitalización se realiza cuando la persona tenga diagnóstico o antecedentes de consumo y cuando no tenga un nivel de intoxicación que represente riesgo para su vida.
