ºLa medida, que según el oficio es “de carácter eminentemente cautelar y sin perjuicios de los derechos de tercero”, en realidad perjudica a todos, pues permite el vertido de efluentes cargados de sangre de los animales vacunos sacrificados -sin tratamiento alguno- en el arroyo San Lorenzo, afluente del lago Ypacaraí.
“Se puede observar el vertido de los efluentes específicamente de línea roja, sangre, resultado de los sacrificios de los animales vacunos, sin ningún tratamiento al arroyo San Lorenzo, debido a que se constató el color del efluente rojo fuerte, asimismo se identificó el caño por el cual se descargan dichos efluentes, con una dimensión de 200 mil aproximadamente (...) El Matadero Municipal actualmente no cuenta con la Licencia Ambiental expedida por la Seam”, señala el informe obrante en el expediente.
La fiscala Cynthia Lovera imputó a Patricia Carolina Arce, quien alquila el local a la comuna sanlorenzana y solicitó la suspensión de las actividades, en atención al enorme daño causado.
