Los tubos de metal fueron incautados en controles realizados por agentes de la Policía Municipal de Tránsito ante la queja generalizada de vecinos que en horas de la noche no pueden conciliar el sueño a causa del tremendo ruido que producen las motos en infracción de la Ley 1100/97 que prohíbe la polución sonora.
La destrucción por aplastamiento de los caños de escape se llevó a cabo en la plazoleta ubicada al lado de la municipalidad de Capiatá, en el kilómetro 20 de la ruta Mcal. Estigarribia, es el marco del Plan de Seguridad Vial y Ambiental del municipio. Los escapes destruidos son del tipo boca 0 y boca 8, que provocan fuertes y estridentes ruidos, que generan polución sonora.
La medida se realizó conforme a la normativa 006/2011, artículo 39º “de las motocicletas, triciclos cuatriciclos a motor y similares”, que en el inciso “H” señala que el dispositivo de escape debe ser silencioso, de acuerdo con la ordenanza respectiva sobre ruidos molestos. El problema de la polución sonora afecta a diversas localidades del país.
