La profesional, egresada de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, estuvo en nuestro país para reunirse con autoridades de Salud Pública.
Manifestó en una entrevista que los hospitales deben ofrecer un espacio cómodo y amigable, que brinde una sensación de seguridad y protección a los que están bajo su techo.
La Arq. Codina se reunió también con autoridades de las estructuras físicas de los diversos servicios dependientes del Ministerio de Salud Pública y dictó una conferencia sobre “Arquitectura de los hospitales”.
Fue directora de Arquitectura Hospitalaria de la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario y actual asesora del gobierno de la provincia de Santa Fe. Se encargó de realizar el proyecto de varias obras hospitalarias, entre ellas el nuevo Hospital del Emergencias Dr. Clemente Álvarez, de la citada ciudad argentina.
ABC: ¿Cuál es la construcción ideal para un hospital?
Codina: El ideal de un hospital es siempre muy utópico. Hay muchos edificios sanitarios que devuelven una satisfacción y eso pasa cuando el edificio está pensado con un criterio holístico, con la misma tendencia que tiene la medicina, de interpretar al ser humano como un todo y no estudiarlo por parte.
–¿Cuáles son los principales aspectos que deben ser tenidos en cuenta?
–Hay dos aspectos que son simbólicos y que un hospital debe trasuntar. Primero, la construcción debe transmitir siempre la sensación de cobertura de la salud; el edificio debe expresar, de alguna manera, que está allí para brindar protección a los que llegan: que es un gran techo destinado a cubrir la salud de todos, y que se hace con transparencia.
En segundo lugar, las transparencias deben ser tenidas en cuenta en la construcción de los hospitales.
Pasa que la idea precedente de siglos anteriores es que las atenciones de salud se desarrollaban detrás de los muros, donde el hospital provocaba un temor reverencial hacia la muerte y la enfermedad.
Hoy se busca que el hospital transmita salud, que sea un lugar donde la gente acuda para buscar preservar su salud, y no solo porque está al borde de la muerte y el edificio eso lo puede transmitir perfectamente. La arquitectura puede hacer eso: sacar del hombre su miedo al hospital y ofrecerle un entorno más amigable; y a su vez, ese entorno amigable actúa retroalimentando la conducta del individuo, haciendo que sea más amigable y saludable.
–¿Tienen alguna relación los colores de los edificios?
–Los colores son superficiales en el edificio, ya que lo que transmite puede variar de persona a persona. La sensación que transmite un hospital tiene que ver con algo más profundo, tiene que ver con la estructura con la que está concebida y no a la relacionada con los materiales que se utilizan, sino al concepto de diseño que tengan. La parte más importante de un edificio es el techo.
–¿Cuál es la situación de la estructura edilicia de los servicios hospitalarios en Paraguay?
–El Ministerio de Salud se adentra ahora en un proceso de mejoramiento progresivo, en especial de la seguridad que brindan a los usuarios. Se apunta a que cuando exista una emergencia o un desastre, los servicios soporten toda esa situación y que estén prestos para dar contención, sin que se resienta en ningún momento, definitivamente la arquitectura de nuestros hospitales juegan un papel fundamental en esta meta, en el hecho mismo de que sean seguros, y en la sensación de seguridad y protección que deben transmitir. La relación entre la arquitectura y la salud es primaria, porque el hombre para conservar la vida debe proteger su cuerpo. La estructura física es como una segunda piel y la estructura de los hospitales es imprescindible, porque congrega a personas en estado de vulnerabilidad, de allí la importancia.
