El nombre de Ciudad Nueva se lo debe a su carácter progresista y por haber sido un punto de expansión de la capital.
Sus límites lo demarcan las Avdas. Mariscal López, General Santos, Eusebio Ayala, Pettirossi y Perú.
“Posee una arquitectura muy heterogénea que podemos llamar de transición, pues tiene vestigios Art Decó, elementos prerracionalistas y características modernas con los chalés con porsche”, comenta la Arq. María Teresa Miranda, directora de Patrimonio Cultural de la Municipalidad de Asunción y profesora de Historia del Arte en la Universidad Nacional.
También menciona que la Iglesia de San Miguel Arcángel tiene una sobria arquitectura neorrománica, pues adopta elementos del románico, aunque se trate de una construcción que comenzó en la época moderna.
En sus variopintas calles también se pueden apreciar residencias o viviendas entre las que predominan una gran cantidad de chalés con detalles del Neoclásico y construcciones premodernas.
De cualquier manera, el colorido de Ciudad Nueva está en sus contrastes: aires aristocráticos al norte y bien popular hacia el sur.
La zorra y el sapito
Los antiguos pobladores recuerdan que en las calles 25 de Mayo y Mayor Bullo estaba la parada del “Sapito 1” en un gran arenal. Era un colectivo muy característico de los 40.
Aparte del tranvía también utilizaban la zorra de madera y sin techo sobre los mismos rieles.
Mariscal López se llamaba Colombia y era la única pavimentada.
En Perú y Eligio Ayala estaba la parada de micros de la Línea 14, que cubría un corto trayecto de Ciudad Nueva al Hospital de Clínicas.
