El colegio Buenafuente, promovido por la Asociación para el Desarrollo de la Educación, la Excelencia y el Trabajo (Adextra), es un colegio vespertino, con 17 años de trayectoria, que funciona en la sede del Colegio Las Almenas. Según las responsables, se busca formar mujeres íntegras, capaces de influir positivamente en la sociedad. “Es para mujeres de 18 años en adelante que culminaron la educación primaria y no pudieron comenzar o terminar la media. Se necesita tener residencia en el país”, inicia Liliana Ramírez, estudiante de psicología y orientadora. El plan de estudios abarca: Lengua y Literatura, Matemática, Ciencias Sociales, Ciencias Básicas y Artes. Luego las materias del plan específico: Gestión alimentaria, Informática y Ética Profesional. “No es necesario rendir examen de ingreso, solo hay una entrevista personal con la orientadora”, subraya Sarita Martínez, Lic. en Ciencias de la Educación y directora de la institución. Liliana aclara: “Es una entrevista para comentarles cuál es la misión, el ideario del colegio”. La duración del Bachiller Científico es de 2 años, matrícula de G. 100.000 y cuota mensual de G. 80.000. Las clases se dan en castellano (como materia complementaria se enseña inglés) y van de lunes a viernes de 16:00 a 19:30. El ciclo lectivo se inicia el 1 de marzo.
–¿Cuántas alumnas tienen actualmente?
–SM: 26 en total, divididas de acuerdo a su nivel académico. Queremos despertar más interés en las chicas. Hemos bajado el número de alumnas; puede ser que hayamos declinado un poco en la promoción; generalmente las mismas alumnas son las que divulgan. El colegio cuenta con infraestructura y profesoras de primer nivel; es una pena que no se esté aprovechando al máximo.
–¿Por qué es solamente para mujeres?
–SM: Porque las mujeres necesitan referentes femeninos en esta etapa de su formación. Nosotros buscamos que desarrollen su máximo rendimiento, y eso no lo logran cuando están en competencia con varones. Después sí, cuando viene la etapa de la facultad.
–¿En qué consiste la formación de valores?
–LR: En transmitirles valores éticos, profesionales y cristianos, católicos. Si las alumnas no profesan la religión católica igual pueden asistir al colegio. Nadie está obligado a acudir a las charlas fuera del currículum académico, aunque la mayoría acude porque les sirve como cultura general.
–Hay chicas solas y embarazadas, madres solteras.
–LR: Todas son bienvenidas. Tratamos de dar y hacer lo mejor por ellas. Les brindamos a todas una tutoría.
–¿Cómo se aplica esta tutoría?
–LR: La tutoría es un acompañamiento a la alumna para orientarla, si percibimos que tiene algún problema o si ella misma lo expone o se siente insegura o insatisfecha con algo. Hemos tenido experiencias muy buenas, muchas exalumnas regresan buscando una opinión o guía.
–El tema de la edad es crucial, ¿puede anotarse una mujer de 50 años o más?
–LR: Está abierto para todas las mujeres que quieran terminar sus estudios. Acompañamos y adaptamos el contenido, porque no es lo mismo retomar a los 20 que a los 50.
SM: Tuvimos señoras mayores, la experiencia de verlas recuperar la confianza en sí mismas es fantástica.
–¿Mantienen relación con otros centros o colegios?
–SM: Sí, con colegios similares. Cada año se hace el encuentro “Del Servicio”, con alumnas de Brasil, Argentina, Bolivia, Colombia y Paraguay. Las alumnas tienen la oportunidad de presentar sus trabajos a nivel internacional. Hay premios. El año pasado Paraguay sacó el 2º puesto en investigación.
–¿Hay alguna materia “estrella”?
–LR: Gestión alimentaria es la que más gusta.
–Aprobando el bachillerato, ¿cuáles son las posibilidades de inserción laboral?
–SM: Al concluir el colegio rápidamente son admitidas en hoteles, hospitales, restaurantes, en donde se han destacado por su formación humana y profesional. Nosotras hacemos el seguimiento.
–¿Por qué deberíamos apostar a una línea de educación académica con valores?
–SM: Porque necesitamos más personas con la idea clara de ayudar al otro, ayudarle a salir de la ignorancia. A mí me tocó enseñar a leer y escribir a chicas adultas y parecía que descubrían América. Lo mismo debemos hacer en otros ámbitos, enseñar valores para crear juntos una sociedad más sana. Hoy día la gente está metida en sí misma, pero existen muchas personas buenas que quieren compartir sus conocimientos. ¿Hay esperanza de que este mundo cambie? Intentémoslo, hagamos nuestra parte.
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