Carlos Franco es el Amigo del Año 2012

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El destacado golfista Carlos Daniel Franco Ojeda, nacido el 24 de mayo de 1965 en Asunción, en una familia pobre que era mantenida por su padre, que trabajaba como jardinero y caddie en el Asunción Golf Club, recibió el viernes último la distinción de “Amigo del Año 2012” de la Cruzada de la Amistad. En esta nota realizada en su residencia nos habla de su vida.

De hablar pausado, con la sencillez que le caracteriza, Carlos Franco, que actualmente tiene 47 años de edad, nos dijo que le encanta recordar su niñez y sus inicios como deportista.

El deportista que tenía solo seis años de edad y ya le acompañaba a su padre en el trabajo, en el Asunción Golf Club.

Puntualizó que su casa en Loma Pytá estaba pegada al Asunción Golf Club, con sus seis hermanos, sus padres que les daban ejemplo de honradez, trabajo y disciplina.

“Comíamos en un plato de a dos. Mi mamá, Dorila Ojeda de Franco, preparaba el poroto y el locrillo. Así fui teniendo mis primeros pasos con el golf”, significó.

Al principio iba detrás de su padre, que era empleado, obrero y constructor, al club. Son 6 varones y una mujer.

“Mi papá, Francisco Javier Franco, se ingeniaba para fabricar mi primer palo de golf. Comencé con un palo de madera que mi papá hacía del árbol del yuasy’y y mi pelotita era la semilla de coco”, recordó.

Dijo que el Asunción Golf Club le dio la oportunidad de conocer y de poder llegar hasta donde está. Los lunes, antes de que salga el sol, él rogaba a Dios que no llueva, para entrar al campo, apuntó.

“Así se fue encarnando en mí algo tan especial por el deporte. Desde los siete años hasta 17 fui secretario y caddie (el que lleva los palos del jugador de golf). A los 18 me hicieron socio del citado club, gracias a Ángel Arias y su amigo Óscar Bogarín, Juan Petersen, Julio González Oddone, Miguel Auad, etc., y era amateur hasta los 21 años. Y luego ya jugué a nivel profesional y participé en torneos de todas partes del mundo”, indicó.

Como retos personales consiguió ser el primer novato en el mundo del golf en pasar de la marca del millón de dólares, además de ser elegido el mejor novato del año en 1999. Pudo incluso estar entre los 50 mejores golfistas del mundo durante su carrera. Consiguió ganar hasta más de 30 torneos en Latinoamérica y algunos en el PGA Tour de Estados Unidos y otros torneos en Japón. Se mantuvo por diez años en la élite. Un logro que muy poco golfistas logran.

Familia

El deportista está casado hace 24 años con Celsa Villagra de Franco, con quien tiene tres hijos: Carlos Javier (23), Alcides Ramón (21) y Jessenia Catalina Franco, de 11 años.

“Me siento realizado en forma integral. Soy muy bendecido”, nos dijo el golfista, durante la entrevista que mantuvimos con él en su residencia de Trinidad.

“Celsa me apoya en todo, tiene un carácter muy especial. Me dio tres hijos maravillosos”, manifestó, y añadió que les enseñan a sus hijos a que tengan buenos principios, disciplina y a respetar a los mayores.
Dijo que si bien él solo pudo hacer hasta el tercer curso de la secundaria en el colegio Dr. Rodríguez de Francia, habla perfectamente 6 idiomas, entre ellos el inglés.

“Mi esposa me ayuda en todo. Ella dirige la fundación que lleva mi nombre, en la que ayudamos a niños con hidrocefalia de nuestro propio peculio”, refirió.

Incursión política

Explicó que entró en la política porque confía en que desde el cargo de gobernador del departamento de la Cordillera por el movimiento Honor Colorado del Partido Colorado puede generar mejor calidad de vida de la gente del campo. Porque es una persona limpia y con ganas de trabajar por el país.

“Ofrezco mi honestidad, trasparencia, perseverancia y mis ganas de hacer bien las cosas. Deseo un mayor desarrollo económico, social, político y económico en nuestro país”, aclaró Franco.

Dijo que se considera una persona humilde, con mucha fuerza de trabajo, que habla el mismo idioma que la gente del campo porque conoció las necesidades desde pequeño.

“Quiero fomentar el deporte para evitar que muchos jóvenes caigan en las drogas y dejen el estudio”, dijo.

Resaltó que ser Amigo del Año 2012 es un prestigio significativo que le enorgullece, y más recibir de la Cruzada de la Amistad, porque sale del corazón.

“Creo que hice mucho por el país a nivel deporte, de fundación y a nivel de empresa que da trabajo a 500 familias en mi Country Club de Arroyos y Esteros. Les digo a los compatriotas que en el país se puede lograr el objetivo siempre y cuando uno tenga la disciplina, el respeto y la honestidad”, concluyó.

eolmedo@abc.com.py