El nuevo sacerdote es oriundo del barrio Remansito de Ciudad del Este, donde nació el 25 de julio de 1983. Es de la congregación Tercera Orden Regular de San Francisco de Asís.
Durante la ceremonia religiosa que estuvo cargada de emotividad, el nuevo prelado estuvo acompañado de sus padres y de uno de sus tíos que también es sacerdote.
Durante la celebración, se dio a conocer su trayectoria religiosa y el nuncio apostólico recibió con orgullo y satisfacción al nuevo miembro de la Iglesia Católica.
Isidoro Cantero Gómez, padre de Rodi, dijo que estaban emocionados porque “creemos que Dios escuchó nuestro pedido para nuestra familia”. A su vez, la madre del nuevo sacerdote, Perfecta Armoa, también manifestó su enorme felicidad porque dijo que a su hijo desde chico le gustó seguir a Dios “y somos una familia bendecida”, recalcó.
“Mis padres siempre nos hacían sentar en horas de la noche en casa y nos hablaban de la Biblia, mi hermano también es sacerdote”, relató a su vez don Cantero, quien es oriundo de Valenzuela.
Por su parte, el cura párroco de dicha parroquia, Juan C. Bogado, resaltó que es una inmensa alegría “para nuestra congregación que un sacerdote más se agregue a la Iglesia, porque él va servir en esta misma parroquia”, dijo.
Por su parte, en entrevista con ABC Color, el nuevo cura –de 29 años de edad– declaró que se siente emocionado porque llegó el momento tan esperado por él, luego de nueve años de formación. “Ha sido mucho sacrificio, mucha oración, pidiendo a Dios que me muestre si esto era realmente para mí, y hasta que me sentí que esto era para mí, él me demostró y ahora llega el momento en el cual voy a decir que sí, consagrándome al servicio de los hombres y al de la humanidad”, apuntó el joven que desde hoy se integra a la parroquia Niño Jesús de Praga.
“Realmente yo participaba activamente en la parroquia de acuerdo a mi edad, era monaguillo, estaba como legionario de niños, en la catequesis, en grupos juveniles, hasta que después cuando terminé el colegio, mi tío que también es sacerdote me invitó a participar del encuentro vocacional y fue ahí que realmente sentí la llamada de Dios, cuando el sacerdote Juan Carlos Bogado me dijo que me aceptaba para integrarme a esta parroquia”, concluyó el fraile.
