Personas atendidas en 170 hogares y asilos serán las beneficiarias de la décima colecta nacional de alimentos, realizada ayer en supermercados adheridos a la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), y estaciones de servicio.
Unos 3.000 voluntarios se ubicaron en los accesos de entrada y salida de dichos comercios, para brindar información acerca de la obra encarada por la fundación, e invitarlos a colaborar.
Los clientes donaron alimentos no perecederos, que luego fueron llevados a los depósitos con que cuenta la entidad, en el mercado de Abasto, y sobre Colón casi Carlos Antonio López.
Tanto el presidente de la organización, Abog. Gerónimo Meyer Frutos, como el vicepresidente, Ing. Agr. Guillermo Fanego Insfrán, expresaron su alegría ante la solidaridad ciudadana, que siempre sorprende con su colaboración.
La voluntaria Lina Rivelli (30) expresó su satisfacción por el trabajo realizado. Ella es ingeniera civil y trabaja en el área de aguas urbanas. Conoció a la fundación hace cuatro años. “Fue con unos compañeros de la universidad, y luego el grupo se expandió. Fuimos voluntarios y luego se nos encargó un supermercado. Lo que hacemos es invitar unos meses antes, y vamos formando nuestro equipo de voluntarios, y participamos por turnos”, explicó sobre su tarea.
En cuanto a la receptividad de la gente, significó que “las personas ya conocen, porque esta es la décima edición de la colecta, y con ello es mucho más fácil la comunicación. El desafío está en dar a conocer esta experiencia a gente que no sabe de qué se trata el banco y la colecta. Nos preguntan a quién va dirigido, y explicamos que es para el listado de hogares que exponemos en el súper en un afiche. Les contamos que lo que se necesita es que donen a voluntad alimentos no perecederos. Lo que más se recibe en principio son paquetes de fideo. El momento más álgido es al final de la tarde, cuando llega la hora de la merienda, y todos acuden a realizar sus compras”. Otra forma de colaborar sigue hasta hoy, realizando giros Tigo, al número 0986 556-555.
