“Nosotros hemos probado un método que hemos llevado al congreso de científicos, en Granada (España). Consiste en aportar carbono en forma de viruta de corteza de eucalipto, en el agua, para el control de las cianobacterias. Es para incrementar la producción del microplancton, del núcleo microbiano, que compite con las cianobacterias”, resaltó el profesional.
Explicó que desde el punto de vista experimental dio resultados. “Ya estamos aplicando en los embalses (de Galicia)”, manifestó.
“Toda cianobacteria merece una atención y control especial”, resaltó el científico investigador y docente de doctorado de la facultad de Biología y director de la estación de Hidrología de la ciudad de Villagarcía, dependiente de la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España).
Toxicidad
El tema de la cianobacteria saltó a la opinión pública a partir de un hecho en Brasil, donde se usó agua con toxina para hemodiálisis, causando la muerte de muchos pacientes. “El problema de cianobacterias es que en determinadas circunstancias, y cada vez de forma más frecuente, las cepas producen toxinas, entre ellas neurotoxinas y hepatoxinas, y normalmente se producen en embalses de abastecimiento de agua para el consumo”, dijo Cobo.
La neurotoxina es una sustancia capaz de alterar el funcionamiento del sistema nervioso, lo cual aleja al individuo de su estado homeostático y pone en riesgo su vida. Las alteraciones pueden ser a nivel fisiológico (parálisis), morfológico o manifestarse en cambios de comportamiento.
La hepatoxina se refiere a la alteración del funcionamiento del hígado.
El experto sostuvo que el fósforo es el principal nutriente que favorece la propagación de las algas cianobacterias. Las fuentes de fósforo son los tripolifosfatos de sodio (están en detergentes para lavar ropa y vajillas), en agua cloacal, cenizas de quemas forestales y de pastizales, abonos orgánicos, etc.
Mortandad de peces
Las cianobacterias producen toxinas, pueden envenenar a los animales que habitan en el agua (causa mortandad de peces) o beben del agua.
Algunas producen toxinas muy específicas y otras producen un espectro más o menos amplio de tóxicos.
El fenómeno se hace importante solo cuando hay una floración (una explosión demográfica) debido a la abundancia de nutrientes, sobre todo el fósforo (eutrofización de las aguas).
Las cianobacterias están afectando al lago Ypacaraí, y el problema se conoce desde hace unos 10 años, sin que a la fecha se haya buscado y ejecutado acciones de solución. El género de floración más frecuente en nuestro lago es el “Microcystis”, que puede producir intoxicación citotóxica (atacan las células), hepatotóxica (atacan al hígado) o neurotóxica (atacan el sistema nervioso).