Los cardiólogos instan al máximo cuidado al respecto.
Días de intenso calor, como la jornada de ayer que llegó a más de 38 grados en la capital, deben poner en alerta a las personas adultas, así como también a los niños, pues según datos del Programa Nacional de Prevención Cardiocascular, los niños también padecen de la enfermedad.
Está visto que la hipertensión arterial no es exclusiva de la edad adulta, también existe en la infancia y la adolescencia; esta situación puede acarrear numerosos problemas de salud a lo largo de la vida.
Para prevenir y reducir los factores de riesgo asociados a enfermedades crónicas de la edad adulta, la cartera sanitaria incorpora a nivel país, la medición de la presión arterial al examen pediátrico de rutina.
El objetivo de medir la presión arterial en pediatría, es a fin de identificar a niños y adolescentes susceptibles de desarrollar hipertensión arterial en la edad adulta.
En este sentido, el Programa Nacional de Prevención Cardiovascular recomienda realizar el control de la presión, a niños y niñas que acuden a la consulta médica, a partir de los 3 años de edad. En niños menores de 3, la toma de presión se realiza solo en situaciones especiales: cuando presentan cardiopatía o nefropatía congénita, aumento de presión intracraneal, o que hayan recibido tratamiento farmacológico que eleve la presión arterial.
Aseguran que el diagnóstico precoz y el manejo adecuado reduce significativamente la aparición de complicaciones, incluso podría evitar la manifestación de este mal.
El director del Programa de Prevención Cardiovascular refiere que la presión arterial elevada constituye un factor de riesgo cardiovascular. “La hipertrofia ventricular o hipertrofia cardiaca, y el agrandamiento de corazón son afecciones causadas por la hipertensión”, explica el galeno, mientras que el accidente cerebrovascular hemorrágico, aduce, se produce como consecuencia de un mal control de presión arterial. Se considera hipertensión cuando la presión arterial sistólica y/o diastólica es mayor al percentil 95, para la edad, sexo y talla según tablas de normalización, en por lo menos tres determinaciones.
Hay una guía interesante
La guía para la prevención, detección, evaluación y tratamiento de los factores de riesgos cardiovasculares en la niñez y la adolescencia, presentada por el Programa de Prevención Cardiovascular, indica que la presión arterial menor al percentil 90 es normal. Si esta se halla de 90-95, se considera normal-alta. Cuando está entre 95 a 99 se cuenta con hipertensión arterial de grado I; mientras que si es mayor a 99, es de grado II.
