En el área ambulatoria, por ejemplo, se puede ver una gran cantidad de pacientes en los pasillos. Sin embargo, en los mismos no existen carteles que indican las salidas de emergencia, tampoco extintores para mitigar algún principio de incendio.
En los pasillos del área de internados no se cuenta con medidas de prevención de incendio, salvo un pequeño cartel de “salida de emergencia” situado cerca de la dirección. Sin embargo, el mismo no puede visualizarse en la oscuridad.
El hospital no posee sistemas de detección de humo ni bocas de incendio.
Según la Dra. Amada Rodríguez, directora médica del nosocomio, la estructura del hospital data de unos 50 años atrás. En este sentido, afirmó que siempre tienen el riesgo de que pueda ocurrir un siniestro.
“Como todo hospital antiguo siempre tenemos ese riesgo, porque el aire (acondicionado) sobrecarga mucho la parte eléctrica”, comentó.
Agregó que en los últimos tiempos se procedió a climatizar casi todos los espacios, por lo cual se hizo un mantenimiento de la instalación eléctrica. No obstante, indicó que persiste el riesgo, a pesar de los controles.
Con respecto a los pacientes que fueron derivados de Fernando de la Mora, la profesional señaló que solo un par de pacientes llegaron para ser asistidos.
Esta precaria situación de infraestructura también se puede constatar en el Hospital de Barrio Obrero, cuyo edificio también data de hace varias décadas.
Por ejemplo, en el servicio de emergencias se pueden observar varios cables en las paredes así como nuevos aparatos eléctricos que fueron instalados.
Según la viceministra de Salud, Raquel Escobar, permanentemente se realizan controles para evaluar el estado de los hospitales.
Seguridad hospitalaria
Desde el año 2010, nuestro país viene implementando la estrategia “Hospitales seguros frente a desastres” impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de Naciones Unidas. La misma busca que los centros asistenciales cumplan con varios aspectos estructurales, funcionales y no estructurales para responder a eventuales situaciones de emergencia.
Entre estos, por ejemplo, se contemplan los sistemas de abastecimiento de agua y energía eléctrica, la capacitación del personal, las condiciones de la estructura edilicia y la identificación de las capacidades del nosocomio para responder a una situación de desastre.
Materno ya había sufrido cortocircuito
Hace dos años, el hospital maternoinfantil de Fernando de la Mora ya había sufrido un cortocircuito en el área de vacunación. El sector está ubicado a pocos metros donde el martes se desató el incendio, que afectó a los servicios de Urgencias y Neonatología.
El 21 de enero de 2010, el Ministerio de Salud Pública había informado sobre el percance. En la ocasión, el director del hospital, Dr. Rubén Arce, había responsabilizado a las “instalaciones ya obsoletas y una sobrecarga eléctrica”.
La situación ya había obligado, en aquel entonces, a suspender la atención de pacientes por varios días.
Por otra parte, ayer los pacientes del centro asistencial fueron atendidos en los cuatro consultorios cedidos por la Cooperativa Medalla Milagrosa, ubicada frente al centro asistencial.
La Lic. Nilsa Saguier, jefa del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), indicó que se están realizando atenciones en clínica médica, pediatría, ginecología, oftalmología y vacunación.
Agregó que los técnicos del Ministerio de Salud realizaron una nueva evaluación a las instalaciones del centro asistencial, para que en esta semana se pueda poner en condiciones la parte eléctrica y reanudar la atención, desde la próxima semana, en el área de consultorios.
Recordó que los casos de urgencia siguen siendo atendidos en la carpa instalada en el patio.
Por otra parte, indicó que en unos 15 días se iniciarían las tareas de reconstrucción del área siniestrada.
