La empresa La Gran Capiateña está encabezada por Raúl Benítez, quien es ahora el administrador judicial de la línea debido a un conflicto con sus socios.
El empresario visitó nuestro diario junto a su esposa María Teresa Talavera y los abogados Antonio Insfrán y Wilfrido Vera. Estos aseguraron que la extinta Secretaría de Transporte del Área Metropolitana, que estaba presidida por el ahora viceministro Juan Encina Pérez, no tuvo en cuenta los pedidos de la línea, entre ellos el de fraccionamiento de la deuda del seguro hecha al IPS.
Benítez señaló que la secretaría tampoco tuvo en cuenta que venía pagando el canon por el servicio. Sin embargo, a diciembre de 2013 adeudaba G. 117 millones, según resolución por la cual se rechaza el pedido de reconsideración de la cancelación del permiso.
Esta resolución de Setama es del 11 de octubre de 2013 y lleva las firmas de Encina y del empresario Juan Carlos Aveiro, miembro del consejo en representación de transportistas del área metropolitana de Asunción.
La Línea 59 recurre ante el Tribunal de Cuentas el 12 de diciembre de 2013 para pedir que cancele la resolución. Su argumento fue que supuestamente no tuvo ocasión para defender sus posiciones.
La Gran Capiateña pretende que una resolución del Tribunal sea su tabla de salvación por algunos años, tal como ocurría con los amparos, según el viceministro Encina. Este señaló que no suspenderá la licitación del itinerario de la empresa, que se inició el 25 de noviembre, salvo que haya una orden del Tribunal.
El consejo de administración de la extinta secretaría resolvió cancelar el permiso de explotación de la empresa La Gran Capiateña por irregularidades detectadas mediante sumario.
La cancelación de la licencia de la línea se dio por los siguientes hechos: 1) deuda con el Instituto de Previsión Social por más de G. 4.700 millones; 2) por operar con ómnibus no habilitados; 3) por trabajar con el 50% del parque de 40 unidades habilitadas; 4) por operar con ómnibus sin documento legal y sin tener la constancia de la inspección técnica vehicular; 5) por no cumplir con la frecuencia de salida de buses.
