Si bien la Junta Municipal decidió “excluir” el inmueble del catálogo de “Edificios y Sitios del Patrimonio Urbanístico de Asunción” los concejales “olvidaron” que por Ordenanza 3141/00 solo pueden “incluir” y no “excluir” edificios o sitios del catálogo patrimonial.
La vivienda catalogada como patrimonial, estaba ubicada en Humaitá entre Independencia Nacional y Nuestra Señora de la Asunción, del barrio La Encarnación y pertenece Ricardo Manuel Alliana Franco. Se trata de una de las primeras muestras de vivienda-comercio tipo dúplex que datan de principios del siglo XX.
Se trata de una tipología de vivienda que surgió sobre la calle Palma en la posguerra de la Triple Alianza y se fue extendiendo por todo el centro. Según la época iba adoptando los rasgos arquitectónicos. En este caso tenía trazos del art decó pero bastante modernista.
Por Ordenanza N° 560/15, del 17 de julio de 2015, el Departamento de Patrimonio Cultural de Asunción se confirma que “la edificación se halla incluida en el Catálogo y Registro de Edificios y Sitios del Patrimonio Urbanístico, Arquitectónico, Histórico y Artístico de Asunción”. Agrega que “constituye un componente del Sitio Centro Histórico - Área del Núcleo”.
Añade que “el inmueble se hallaba tipificado como de valor ambiental”.
Pese a todas las observaciones a favor de la edificación, la Junta Municipal ordena: “excluir del Catálogo de Edificios y Sitios del Patrimonio Urbanístico, Arquitectónico, Histórico y Artístico de Asunción al inmueble”.
Los concejales violaron normas al dejar pasar dos aspectos fundamentales a la hora de “excluir” el inmueble del catálogo. Uno, la Ordenanza 3141/00 solo permite “incluir” y no más “excluir” edificios y sitios del registro. El otro es que la Ordenanza 560/15 trata sobre “Aprobación de demolición” de la antigua vivienda, pero en la parte resolutiva no hace mención a dicho pedido.
Denuncia de vecinos
Marta Agüero Martínez, de profesión modista, denunció que el proceso de demolición de la construcción antigua, ubicada en la propiedad contigua a su casa, le provocó daños económicos y de salud además de perjuicios estructurales en su vivienda.
Dijo que desde que comenzaron con los trabajos no puede descansar debido a los ruidos molestos y se siente en peligro constante a causa de las roturas que ocasiona el proceso de demolición y los restos de materiales que caen hacia su casa.
Mostró algunas fisuras internas en el techo de la sala de su hogar al tiempo de remarcar que desde que comenzaron las obras dejó de trabajar, lo que le afectó económicamente y presenta síntomas alérgicos.
