La campaña se denominó “Un millón de niños rezando el rosario por la unión y la paz”. La iniciativa surgió en Alemania y se extendió a varios países del mundo, entre ellos, Paraguay. En nuestro país la difusión se realizó en los colegios, escuelas y parroquias.
Este tiempo de pausa en las actividades cotidianas se ofreció por la unión y la paz en todo el mundo, pero especialmente por los países donde hay conflictos de guerra.
En la Arquidiócesis de Asunción, el departamento de Catequesis y el de Educación fueron los responsables de promover esta campaña.
En los colegios San José y en las parroquias San Pablo y Virgen de Carmen, los pequeños acudieron al templo para orar.
El rosario es una oración tradicional que los católicos dedican a María y a Jesús, para agradecer por los favores recibidos o para implorar la mediación ante las dificultades. Son cuatro misterios: gozosos, dolorosos, luminosos y gloriosos.
La Iglesia recibió el rosario en su forma actual en 1214, cuando se cuenta que Nuestra Señora se apareció a Santo Domingo y se lo entregó como un arma poderosa para la conversión de los herejes y otros pecadores. Desde entonces su devoción se propagó rápidamente alrededor del mundo.
