El sitio de esparcimiento se encuentra bordeado por el arroyo Mburicaomí y las calles 23 de Octubre y Máximo Lira.
De acuerdo a las quejas de los lugareños, hace un par de meses, el intendente Arnaldo Samaniego, directores y concejales municipales, inauguraron un puente de hormigón armado, muro de contención hacia la margen izquierda del arroyo y dos cuadras de asfaltado de la calle Máximo Lira, pero luego, el sitio quedó nuevamente abandonado.
“El parque no reúne ni las más mínimas condiciones de limpieza, seguridad o parque de juegos para los niños”, apuntó un habitante del sector, quien hizo notar también lo contaminado que está el cauce hídrico.
Igualmente se quejó por los montículos de basura que permanecen por semanas en un sector de la plaza y por no contar con un solo basurero en el entorno.
Para las obras municipales recién inauguradas se destinaron, según informes de la Comuna, G. 491.932.500, que incluiría el mejoramiento integral del sector, incluyendo la plaza barrial. Sin embargo, el lugar de esparcimiento sigue abandonado y sucio.
