“Estamos contentos de poder entregarles hoy sus certificados, pese a las dificultades llamadas Nautilus”, dijo en su discurso del acto de egreso de bachilleres el director del colegio Luis Alberto de Herrera, Armando Cubilla.
No está solo en esta queja. Desde diferentes puntos del país se escuchan las voces de directores y secretarios de colegios que se las ven en figurillas para registrar y conseguir las documentación de sus alumnos, ya que no les resulta fácil utilizar el sistema. Incluso representantes de colegios privados, como el San Ignacio de Loyola, que maneja su propia base de datos informatizada desde hace muchos años, tienen dificultades con Nautilus.
Los reclamos
Entre las quejas concretas figuran la lentitud del sistema, así como la dificultad que representa operarlo para los funcionarios de los colegios.
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Otros reclamos son que a veces resulta imposible registrar a algunos alumnos. Esto se puede deber a que los estudiantes se trasladaron de una institución a otra y figuran todavía como estudiantes de la anterior institución; a que el estudiante tiene documentación extranjera, que no es reconocida, o a problemas o cambios de apellidos.
Otro inconveniente es que algunos colegios organizaron el desarrollo curricular de manera diferente a la oficial, y por eso no pueden completar la calificación de una asignatura que no dieron en determinado curso.
En el interior del país el principal problema es que las instituciones educativas carecen de computadoras o de conexión a internet, por lo que los directores deben ingeniarse para acceder a la red o ir a la supervisión.
Además, hay quejas porque las oficinas de supervisión no cuentan con el lector óptico que permite leer el código de barras en los certificados de estudios. La entrega de estos lectores ópticos se iniciará hoy, según se anunció.
“Hubieran hecho un piloto y cuando estaban seguros de que funcionaba bien, lo extendían a todo el país”, se quejó una docente que además se sintió ofendida porque recurrió a la Dirección General de Educación Media para solicitar asistencia y afirma que los funcionarios no se la prestaron.
El MEC defiende el sistema, porque traerá seguridad y transparencia a la información, tanto para uso particular de cada alumno y egresado como a los fines estadísticos.