Duré Largo, de personalidad fuerte y de choque, expresa sus verdades como desahogo a tantos sinsabores que pasa todos los días, en su lucha por la vida.
Cuenta que desde pequeño tuvo que soportar la dejadez de su padre que no quería que estudie, porque debido a su condición física “Dios se encargaría de su manutención”.
Desafíos diarios
Apuntó que él se maneja bien de un lugar a otro con su muleta, pero no puede conducir por su discapacidad, por lo que debe pagar a un chofer particular para poder trabajar.
Marcó su vida lo que su padre le dijo a su madre de su destino. Por eso se esforzó mucho más para salir adelante en la vida. Estudió y se recibió de abogado y escribano en la Universidad Católica de Asunción. Ejerce la profesión penal desde hace más de 40 años, en forma independiente.
Él es casado, tiene dos hijas abogadas. Una de ellas trabaja con él, en su oficina, y la otra hija ejerce la profesión en una empresa privada.
Cuenta que cuando tenía dos años padeció la poliomielitis, que es incurable.
“A los impedidos físicos se les utiliza, no se les respeta; se les discrimina”, indicó, y dijo que la ley que no se cumple se debe derogar, porque es letra muerta, no le sirve a nadie.
“Hay poca humanidad hacia las personas discapacitadas. Yo voy a los Tribunales y me hacen formar cola muchas horas para que me atiendan. Lamentable. Nadie se ubica en el lugar del otro, hay mucho egoísmo”, sentenció.
Afirmó que sufre muchas denigraciones diariamente en su ambiente laboral. La gente no te dice en tu cara lo que piensa de vos, sino que habla a tus espaldas. “Los fiscales y jueces te tienen lástima o te denigran diciendo: “Ko arriero karê”, (este hombre cojo).
Ahora con los años la principal dificultad que tiene Duré es la edad. “El impedido físico tiene muchas limitaciones, yo por ejemplo no puedo ir a bailar, no puedo hacer caminatas, subir las escaleras o el ómnibus”, indicó, y refirió que en otros países desarrollados el Estado le envía dinero en su casa al discapacitado para poder mantenerse.
“La sociedad no es inclusiva. La vida me da esa oportunidad de poder autoabastecerme. Me realicé como padre, esposo, como hombre y eso es suficiente para mí, soy feliz con mi familia”, manifestó.
“Nunca me humillé en la vida, tampoco quiero la compasión de nadie. Pagué mis estudios trabajando en el Archivo del antes Corposana y actual Essap”, dijo y significó que hay alrededor de 500.000 impedidos físicos en el Paraguay. El candidato a presidente de la República para el 2013 que incluya como propuesta mejorar la condición de vida del discapacitado, gana las elecciones generales”, concluyó.
