Una boda que esperó 60 años

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Nunca es tarde para una boda con todas las de la ley. Los abuelitos Elvira Silgueira, de 79 años, y Vicente Gómez, de 82 años, decidieron unir sus vidas en una emotiva ceremonia, primero civil y luego religiosa. Después hubo un banquete de bodas.

El ritual fue completo y los novios respondieron a cada una de las preguntas de rigor prometiéndose fidelidad mutua y asistencia en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y en la riqueza, con toda solemnidad.

El intercambio de anillos y el coro nupcial pusieron el broche de oro a la boda.

Criaron y educaron a sus nueve hijos: Ángela, Tomás, Emilio, Felicita, Luisa, Flora, Roque (+), Elías y Antonia. Fueron padrinos el matrimonio formado por la hermana menor de la novia, Celestina Silgueira, y el sobrino del novio, Julián Gómez; su hijos Tomás Gómez y Ana Larroza, y sus nietos Carlos Milciades Morel y Susana Vera. Hicieron de cortejo la nieta Jazmín Antonella Chávez Gómez y la bisnieta Helen, ambas de nueve añitos.

La unión superó varios momentos muy difíciles en la vida, pero ambos mantienen fuerte el espíritu de disfrutar cada momento.

El banquete realizado en San Lorenzo, en la residencia de la hija menor Antonia Gómez y Amado Chávez, contó con unos 200 invitados, todos familiares.

Hubo animación musical de arpas, música en vivo, mariachis y una gran torta de bodas.