Unos trescientos pacientes llegan a diario al servicio de Emergencia del Hospital Central. De ellos, 110 aproximadamente son los que se quedan internados. El resto generalmente sale de alta el mismo día que ingresa.
No es una novedad que el servicio de Emergencia esté sobrecargado de pacientes. Lo admiten las mismas autoridades de la previsional. Es una situación común para los encargados del servicio y lo que es preocupante, es que la persistencia denota que mejorar este servicio no es una prioridad.
Según los datos oficiales, allí mueren de tres a cinco asegurados por día, o tal vez más como informaron extraoficialamente otros funcionarios. La cifra puede llegar a siete e incluso diez personas por día.
“La atención de calidad es cero. Los pacientes están en los pasillos, en los corredores y no se les atiende porque para ellos no son prioridad”, manifestó el familiar de una joven de 25 años que estuvo internada en dicho servicio y que posteriormente falleció, a consecuencia de complicaciones de su enfermedad.
El denunciante, identificado por el diario ABC Color y que pidió que su nombre no fuera publicado, sostuvo que a los que ya están muy graves se los lleva a reanimación. “Es más bien para darle el certificado de defunción”, aseveró el hombre.
Comentó incluso que los que padecen de diabetes, problemas del corazón y son de la tercera edad, son los que peor pasan, pues los médicos y enfermeros aceptan como normal que su destino sea ineludiblemente la muerte.
“No es colapso”
“No podemos hablar de colapso, estamos hablando de demanda de pacientes. Los que están en el pasillo son los que ya fueron atendidos, pero que están esperando su turno para ser derivados a sanatorios tercerizados, al Hospital Geriátrico o las salas de internados”, explicó la jefa de la Unidad de Emergencia, Dra. Nancy Noguera. Agregó que si hay gente en los pasillos se debe a la excesiva demanda.
Noguera explicó que las atenciones se dividen en niveles, tal como lo establece el Ministerio de Salud.
En dicho sistema de trabajo se clasifica el rojo, que va directo a reanimación; los de color amarillo y naranja son los menos graves, pero que necesitan atención más rápida; luego el azul y verde, quienes pueden esperar hasta tres horas. Estos serían los cuadros respiratorios menos graves, crisis hipertensiva, cefalea, etc”.
El sistema RAC (recepción, acogida y clasificación) es un proyecto que se está implementando hace una semana, explicó, a su vez, la Dra. Teresita Araújo, encargada de la Coordinación de la Dirección Médica del nosocomio.
Fallecidos
Otra de las informaciones que se manejan en el servicio es que a diario fallecen por lo menos tres o más pacientes.
“Los fallecimientos son impredecibles, algunos son casos terminales, pero sí mueren entre uno o dos, a veces puede llegar hasta cinco”, coincidieron en manifestar las profesionales.
El servicio cuenta con 24 camas en el nivel A, 24 en el nivel B y 10 en el área de reanimación. Además hay otras 6 camas en el área de terapia intermedia.
Todas ocupadas están siempre ocupadas al tope, según informaron las doctoras Araujo y Noguera.
“No hay soluciones mágicas”
El presidente del Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social, Dr. Benigno López, manifestó respecto a la saturación de pacientes en el sector de emergencias que “no hay soluciones mágicas a años y años de falta de inversión”.
Indicó en ese sentido que se debe invertir en infraestructura. “Estamos terminando un paquete de medidas para ello”, sostuvo el titular de la previsional. Días pasados ya se informó sobre la reactivación de obras paralizadas de la Policlínica que se construye en el predio del Hospital Central, así como de la nueva unidad de terapia intensiva, cuya construcción estaba paralizada y se reanudó.
