Indicó que esos recursos deben ser utilizados para desarrollar el país, para que podamos vivir en paz.
Asimismo, expresó que en nuestro país se privilegia a los ricos sobre los pobres, y mientras campesinos e indígenas luchan contra la sojización para poder mantener sus tierras, sus comunidades y los recursos naturales, el Gobierno los margina, y los grandes productores pagan los impuestos más bajos de toda Latinoamérica.
En ese contexto, también recordó a los pobladores de los bañados de Asunción, que con la construcción de la Costanera, en nombre del progreso, están perdiendo sus viviendas.
El religioso hizo un vehemente pedido a “sacudirse” para evitar que las denuncias sobre narcotráfico y el asesinato del periodista Pablo Medina y la joven Maribel Almada (16 de octubre de 2014) no terminen en el oparei (impunidad).
Resaltó que tras el crimen del periodista se destapó la narcopolítica, que incluso salpica a ministros de la Corte, que debe ser renovada. Insistió en que debemos sacudirnos de un mal que se llama impunidad.
Asimismo, admitió que las acusaciones entre obispos golpeó muy fuerte a la Iglesia Católica, en referencia al enfrentamiento entre el arzobispo emérito de Asunción, Pastor Cuquejo, y el ahora exobispo de Ciudad del Este, Rogelio Livieres Plano. Abogó porque nunca más ocurra un caso similar. Por último, invitó a revalorizar el guaraní. “No es ignorante” aquella persona que habla guaraní, como dicen algunos que prefieren hablar el inglés, alegó.
