Están en el lodo

Este artículo tiene 6 años de antigüedad

República, del latín “res pública” (cosa pública o del pueblo), es la forma de organización del Estado e adoptado en su día por el Paraguay independiente y que sigue hasta hoy, en donde además, en teoría, reina la democracia representativa.

Pero ¿qué ocurre en esta larga transición hacia la democracia? El país se revuelca entre la vida y la muerte, en medio de la miseria y la supina ignorancia porque las autoridades no cumplieron aún sus roles a la altura de las circunstancias.

República significa administrar los bienes del Estado a la luz pública. Es la forma de vida estatal que adoptamos, que implica además la libertad de expresión y la igualdad de derechos. Por otro lado, hay que tener en cuenta que a fin de impedir el poder absoluto en manos de unos pocos o de una persona, como en el absolutismo y en la dictadura, el filósofo francés barón de Montesquieu (1689-1755) ideó la separación tripartida de los Poderes del Estado: Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que también rige en nuestro país.

Significa que los representantes y autoridades que están en el poder tienen la obligación de cumplir el mandato del pueblo. El Ejecutivo debe administrar los bienes del Estado con transparencia; el Legislativo tiene la misión de legislar y crear las leyes con probidad y honestidad; y el Poder Judicial es el encargado de administrar la justicia, con equidad e interpretar la Constitución y las leyes, y dar a cada uno lo suyo para traer la paz social.

Debe haber un contrapeso entre los diversos Poderes, para evitar los abusos de cualquiera de ellos en detrimento del pueblo. Lastimosamente, aquí los representantes demuestran que poco o nada les interesa la independencia de los poderes cuando quieren llevar aguas a su molino o apañar corrupciones.

El escándalo registrado el jueves último en el Senado demuestra, una vez más, la deuda de la clase política, ante el pueblo y la Patria. Están en el lodo, donde se revuelcan por fanatismo y acusaciones peyorativas.

Ínterin, el pueblo sufre necesidades básicas, y una gran mayoría vive en la pobreza. Misiones no escapa de esta realidad por falta de políticas públicas, planes de crecimiento y desarrollo.

rmontiel@abc.com.py