Carta a los Reyes

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En esta época en que se habla de los Reyes Magos, los juguetes que se exhiben sobre las avenidas principales o los niños, los que aún mantienen la tradición escriben las cartitas para hacer su pedido, algunos incluso se animarán a poner el pastito y el agua.

Nos trae mucha nostalgia de tiempos en que guardábamos la enorme ilusión de aquello que anhelábamos, tal vez por mucho tiempo, y que podía ser al fin la oportunidad de recibirlo.

El ciudadano paraguayo es como ese niño, que ansía profundamente la llegada de los sabios del oriente y que traigan regalos de vida, hacer cumplir sueños de mejoras para nuestro país.

En nombre de cada uno de nosotros, aprovecharemos la llegada de los Reyes para pedir a cada uno un regalo para el Paraguay, así como el oro, incienso y mirra que representan.

A Melchor le pedimos salud. Salud para un país que debe organizar polladas para sus enfermos, comidas solidarias de las que las redes sociales se ven inundadas. Salud para un país que tiene una infraestructura deficiente e insuficiente en servicios básicos y que ha postergado por muchos años una inversión real para que el común acceda a lo mínimo que merece. Salud para un pueblo que ve medicamentos vencer o en poder de clínicas clandestinas que operan sin habilitación y sin supervisión del ministerio respectivo.

A Baltazar le pedimos justicia. Qué difícil hablar de ella en un país donde los políticos desfilan ante nuestros ojos mofándose de sus influencias y de la mala utilización de las mismas para permanecer impunes a través de los años ante tan evidente corrupción. Justicia aún en los casos donde un juez amigo puede dar la vuelta a un veredicto, aunque se tengan los elementos probatorios. Justicia en la que nadie confía actualmente, pero que todos buscamos.

A Gaspar le pedimos equidad. Equidad para un pueblo que ve los excesos cometidos por las autoridades que benefician a sus operadores políticos con bonificaciones extras a las que solo acceden aquellos privilegiados para quienes debe recaudarse a través de impuestos que aumentan para la ciudadanía. Equidad para aquellos necesitados que acuden a las autoridades, a los entes y no encuentran más que la indiferencia, excepto en épocas electorales donde reciben una visita con miles de ofrecimientos y promesas que quedarán en el olvido apenas asuman sus cargos.

Sabemos que estamos ante un sistema donde pedir salud, justicia y equidad, no se conseguirá mágicamente como un regalo de reyes, de un día para el otro. Son procesos que deben iniciarse y que esperamos ver antes de que el pueblo se harte.

Pero mientras tanto, ilusionados nosotros como aquellos niños, rememorando nuestra infancia, colocamos el pastito y el agua, soñando que los sabios del oriente dejen esa dádiva que tanto ansiamos para Paraguay.

smoreno@abc.com.py