Desorden vial

La obligación de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) es dirigir y ordenar el tránsito vehicular. También le corresponde la tarea de educar a fin de crear conciencia ciudadana sobre la importancia de respetar las leyes viales.

En vez de aplicar multas y cobrar coimas (cohecho pasivo), los agentes del tránsito, a pesar de las facultades que les otorga la ley 5016/2014 “Nacional de Tránsito y Seguridad Vial” tiene limitada su función y no puede actuar ni con prepotencia ni retener documentos y vehículos ajenos. Es lo que establece la legislación.

En la histórica ciudad de Pilar (departamento de Ñeembucú), la Municipalidad integró una cuadrilla de veinte inspectores para controlar el desplazamiento de los vehículos.

El caos en el tránsito es generalizado en los diferentes distritos y quizás a nivel país. Pilar no es la excepción de este desorden.

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En esta ciudad los inspectores actúan con los mismos vicios que en las demás localidades. De acuerdo a la denuncia, atajan a los conductores, piden habilitación y registro y cuando tiene los documentos a mano, empiezan con las exigencias de pagos de elevadas multas imposible de saldar en algunos casos.

Según las denuncias, como las sumas son altísimas aparecen los ofrecimientos de “arreglar” por medio del pago de una coima. En caso de no acceder surge otro tipo de apriete como la demora de los conductores infractores, dicen.

Sin embargo, bajo ningún punto de vista un inspector municipal puede requisar, retener documentos y menos aún demorar a los conductores. La única institución autorizada por la Constitución Nacional y las leyes de demorar o detener es la Policía Nacional.

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El objeto de la Ley Nacional de Tránsito es proteger la vida humana y la integridad física de las personas en el tránsito terrestre; mantener la funcionalidad del tránsito, cuidar los valores patrimoniales públicos y privados, y el medio ambiente; y contribuir a la preservación del orden y la seguridad pública.

De que existe desorden y exposición al peligro en el tránsito, las hay. Pero la función de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) debe ser ordenar y garantizar el tránsito a fin de evitar accidentes.

El espíritu de la ley Nacional de Tránsito y Seguridad vial no es solo sancionar, sino preservar la vida humana, los patrimonios y cumplir con las normas de tránsito. Tanto cuesta educar con decencia a la gente en este país, precisamente por falta de educación de las mismas autoridades.

rmontiel@abc.com.py

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