Falta de tino

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Las riquezas económicas del vasto departamento de Alto Paraguay están sin duda alguna en los variados recursos naturales de la región. Pero, paradójicamente, sus pobladores viven en la pobreza extrema.

¿Cómo entender entonces este fenómeno? La respuesta es sencilla, la administración de la gran mayoría de las autoridades de la zona se caracteriza por hechos de corrupción y vaciamiento de las arcas del Estado. Los sucesivos gobernadores, intendentes y concejales –sean departamentales o municipales– buscan solo saciar sus intereses personales.

Este mismo hecho no les permite tener esa visión concreta de cómo aprovechar en forma racional esos recursos, en procura del desarrollo de las comunidades chaqueñas.

La región cuenta con una de las mayores biodiversidades naturales del planeta, como el gran pantanal; compartido con Brasil y Bolivia. Esto permite disfrutar de paisajes únicos y de una diversa flora y fauna.

Es penoso ver que en el departamento no existan hoteles u hospedajes, solo simples posadas; los caminos de tierra –con frecuencia intransitables– y un aeropuerto con una pista que se clausura con apenas una llovizna.

Con esta pésima imagen, difícilmente se podrá atraer a los turistas, por lo que esta industria “sin chimenea” solo beneficia a los brasileros. Estos, a diferencia de nuestra realidad, cuentan con la infraestructura necesaria para explotar el turismo ecológico.

Algo similar sucede en el rubro de la ganadería. Por su excelente calidad, la carne chaqueña es una de las más requeridas por los países importadores. Sin embargo, los mayores productores pecuarios son brasileros o uruguayos que abonan paupérrimos impuestos en Paraguay e invierten sus ganancias en sus países de origen.

Así las cosas, mientras las autoridades de la zona se dedican a aprovecharse del dinero público, los extranjeros sacan ganancias de estas riquezas naturales.

calmiron@abc.com.py