Entre las muchas cuestiones inentendibles que tiene este país se encuentra la manera política de dividir los departamentos en distritos o municipios. En el más chico en superficie, que es Central, existen 19 distritos enclavados en apenas 2.465 km2 y es el departamento más poblado con casi 2.500.000 habitantes. Itapúa tiene 16.525 km2, no es poca superficie pero para 30 distritos es como que también se encuentra desmenuzado.
En contrapartida, un departamento como Amambay, que tiene casi 13.000 km2, sostuvo a 3 distritos por mucho tiempo: Pedro Juan Caballero, Bella Vista y Capitán Bado. Se agregó, desde no hace mucho, el distrito de Zanja Pytã y está en espera otro distrito.
Y como le encanta al paraguayo decir: “vaye uno a saber” el motivo existente para fraccionar con distritos a los más chicos departamentos. En el Guairá existen 3 distritos pegados unos a otros que suman en total 307 km2 y son Natalicio Talavera (72), Dr. Botrell (75) y M. J. Troche (163) con unos 16.000 habitantes en los 3 municipios.
Estos 3 menuditos distritos guaireños y muchos otros diminutos municipios, que no engranan individualmente, tendrían que ver la posibilidad de fusionarse y buscar el desarrollo integral. Desde la implantación de los royalties y el dulce dinero que origina el Fondo Nacional de Inversión y Desarrollo (Fonacide) se levantaron más distritos que bloques y carpas políticas partidarias.
También el “dividir para gobernar” es un pregón que siempre gana buen espacio y sigue teniendo mucha vigencia en este país. Muchos de los 250 municipios existentes no sirven en demasía para desarrollar al Paraguay, pero la utilidad que tienen en originar políticos partidarios ladrones e intendentes malandrines es inconmensurable.
Y hablando de distritos pero no de detritos, existe un municipio guaireño arrinconado por las autoridades pero no olvidado del todo, ya que de “mes en cuando” van algunas, como el propio Horacio Cartes, a ofertar ayuda y mejoras varias. Me refiero al distrito de Iturbe, la segunda ciudad del Guairá en población urbana. Tiene 299 km2 y casi 10.000 habitantes, 11 compañías y convertido en distrito desde el 31 de agosto de 1901.
Tiene un ingenio azucarero que molía 3.500 toneladas de caña de azúcar/día y hoy ya tiene a sus cañeros en exequias desde octubre del 2013. Tiene un asfaltado que asemeja serlo y con unos 7 km de distancia de recapado faltante que es realmente deprimente. De Villarrica a Iturbe son 38 km y los últimos 7 km para alcanzar la linda Iturbe se encuentran en estado deplorable. Es increíble que un gobierno que dice tener un rumbo eficiente mantenga este tramo de porquería. Es lamentable.
El mismo presidente Cartes movió tripas y casi tragó la bombilla del tereré en una de las tantas excavaciones que prometió cerrar. También prometió ir en otra oportunidad, pero por lo que sufrió estimo que lo hará ya en helicóptero.
Es verdaderamente una vergüenza que el MOPC y el Gobierno Central no den salida a este calamitoso corto tramo de 7 km al que el mismo Cartes prometió solución. El excelente intendente iturbeño, Ing. Darío Cabral (PLRA), lucha y procura que este calvario iturbeño termine, pero se sabe que en el actual horno colorado no se admiten ni se cocinan bollos azules.
Un hijo iturbeño, Augusto Roa Bastos, estaría repitiendo hoy: de mi linda y querida Iturbe, el infortunio se enamoró...