22 de agosto de 2007 - 09:08
La desesperación de Nicanor
Este artículo tiene 18 años de antigüedad Cuando inició su campaña presidencial 2003-2008 para finalmente acceder a la Presidencia de la República, Nicanor convenció a todo el pueblo paraguayo que era un buen samaritano. La noble gente del pueblo se dejó embaucar por la fachada, el revoque, la cortina, la pintura y su bien planchada imagen prefabricada. A pesar de las evidentes ambivalencias, la coyuntura suscitada contribuyó con su triunfo en las elecciones y la esperanza que latía agitada, muy rápidamente se diluyó ante sus incoherentes acciones.