Dos jóvenes fueron asesinados a balazos ayer a la madrugada en la localidad de Carlos Antonio López, en el departamento de Itapúa. El doble crimen ocurrió alrededor de las 05:00 frente a la discoteca "Scorpio" y las víctimas están identificadas como Edgar Román (17 años) y Jorge Espínola (22), ambos domiciliados en la vecina localidad de Mayor Otaño.
Según testigos, los autores de los disparos fueron los hermanos Milciades y Rubén Vigo, conocidos malvivientes de la zona, quienes se dieron a la fuga hacia la ciudad argentina de Eldorado, ubicada frente a Otaño.
De acuerdo con los datos, el incidente se originó en la vía pública por un roce de vehículos que motivó la ira de los Vigo, quienes dispararon a mansalva contra la humanidad de las víctimas. El cuerpo de Román presentaba 7 impactos de bala, 5 de ellos en la cabeza. Espínola recibió dos proyectiles en el pecho, todos de pistolas del calibre 9 milímetros.
Fuga ante inacción de policías
Los asesinos se dieron a la fuga ante la inacción de los agentes policiales de la comisaría de Carlos Antonio López. Los agentes reaccionaron solo cuando ya los forajidos habían cruzado el río Paraná hacia el lado argentino, concretamente por un pase clandestino en la ciudad de Eldorado.
Los Vigo son conocidos malvivientes en el distrito itapuense y operan con total impunidad.
"No hay justicia en el Paraguay"
"No hay justicia en el Paraguay. Lamentablemente aquí donde vivimos reina la ley del más fuerte y estos asesinos siguen libres porque sobornan a la Policía", expresó anoche a nuestro diario Ramón Espínola, padre de una de las víctimas. Los cuerpos de los infortunados recibirán hoy cristiana sepultura en el cementerio de Mayor Otaño.