La semana pasada salvaron de la pérdida de investidura a Portillo, Rivas y Ulises Quintana. Ya es tradición que protejan a intendentes y gobernadores vaciadores de arcas públicas. Lograron blindar matufias y evitar transparencia en el caso de declaraciones juradas. Varios comercios declararon personas no gratas a los acusados y empezaron los escraches.