Para el abogado de Ronaldinho, su cliente y el hermano de este obraron de buena fe al utilizar documentos paraguayos de contenido falso. “Ellos no sabían que los documentos eran ilícitos”, alegó.
Para entender el motivo por el cual Ronaldinho quería contar con documentos de nuestro país explicó que tanto el hermano como el exjugador de fútbol querían iniciar negocios en Paraguay. Inclusive Roberto tenía conocimiento de una solicitud de naturalización paraguaya. Aclaró que ambos no tienen empresas, pero que la idea era posicionar a Ronaldinho como imagen de marcas y firmas.
Sin embargo, refirió que solo vinieron a Paraguay, en esta ocasión, para dos actos concretos: participar del lanzamiento del libro del exfutbolista y estar presentes en eventos de caridad por la Fundación Fraternidad Angelical de Dalia López.
Sobre esta empresaria, el abogado aseguró que solo la conoció en este contexto y no tiene ningún otro negocio con ella. Queiroz lanzó en todo momento una sutil advertencia de que si bien las autoridades diplomáticas brasileñas no tienen intervención en el proceso judicial, las mismas están tomando nota sobre las supuestas irregularidades en el proceso contra los citados ciudadanos brasileños.
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“El cónsul no aboga por la parte, ni por Ronaldo, ni por Roberto ni ningún ciudadano, le fiscaliza, auxilia y busca dar condiciones diplomáticas para que sea ejercido el derecho a la defensa”, afirmó. Pero luego criticó que “hubo una resolución de no continuar el proceso contra Ronaldo y Roberto, y a partir de ahí, en 24 horas ocurrieron diversas irregularidades”.
Añadió que “los recursos están ahí para ser manejados y lo que cabe en las gestiones diplomáticas, ya fueron rápidamente atendidas, verificando tales ilegalidades, es decir, el cónsul fue hasta allá, identificó y ahora está tomando las medidas y como autoridad diplomática que es, todas esas irregularidades van a ser reportadas al Gobierno brasileño”, afirmó.
En otro momento, dijo no buscar ninguna intervención de parte del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. “No pretendo presionar al señor presidente, como abogado me corresponde cuidar el proceso”, afirmó.
