Activistas denuncian retroceso en DD.HH.

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Ayer de siesta, una comitiva de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) visitó el destacamento de Tacuatí Poty, a raíz de que consideran que la modificación de la Ley 1337 de Defensa Nacional y de Seguridad Interna del país “significó un retroceso en el proceso democrático”.

Los activistas civiles dijeron que temen que se cometan abusos contra civiles durante la misión conjunta y apuntaron al asentamiento Tacuatí Poty como uno de los principales puntos afectados por los allanamientos “al margen de la ley”.

Dicho asentamiento es señalado justamente por la Policía y las Fuerzas Armadas como el principal bastión del EPP, donde opera la célula que planificó y ejecutó el asesinato de Luis Lindstron. De hecho, dos pobladores locales se encuentran presos e imputados por el caso y otros cuatro permanecen prófugos.

El teniente coronel José Benítez, comandante del destacamento, respondió a los visitantes que no tienen nada que ocultar y que como profesionales se regirán por las disposiciones legales vigentes, a la hora de ejecutar operaciones contra la sociedad civil.