Ya el miércoles a la noche Cartes desactivó un intento de oposición de los 12 senadores de la nueva bancada colorada, con lo cual logró que el bloque de la ANR acepte el veto total a la ley del impuesto a la exportación de granos.
Inclusive el senador colorado Juan Carlos Galaverna votó en contra de su propio proyecto y aceptó el veto. No obstante, se mantuvieron en su postura los dos restantes proyectistas, Ramón Gómez Verlangieri (PLRA) y Sixto Pereira (FG).
Antes de iniciarse la sesión ordinaria, los senadores del Frente Guasu y la mayoría de los liberales sabían que no iba a prosperar el rechazo al veto. No obstante, utilizaron el espacio de debate para lanzar duras críticas al jefe de Estado y las empresas multinacionales.
Gómez Verlangieri desafío a sus colegas Desirée Masi (PDP) y Carlos Amarilla (PLRA) que presenten documentos de cuánto aportaron las empresas graneras al fisco. Indicó que solo pagaron el 0,46% del total de los impuestos.
Por su parte, Miguel A. Saguier (PLRA) lamentó el nuevo cambio de discurso del presidente Cartes porque durante su campaña se enfocaba a la solución de la pobreza y el Senado aprueba un instrumento que le permitirá recaudar más para solucionar los problemas sociales, entonces lo veta. “Los pobres pasan al olvido y ahora privilegia a las multinacionales”, agregó el legislador.
Defensa al proyecto
Masi fue una de las defensoras del veto al impuesto porque considera que castigará a los pequeños y medianos productores y finalmente favorecerá a las multinacionales, que ni siquieran son paraguayas.
El senador Juan Darío Monges (ANR), como titular de la Comisión de Hacienda, consideró que esta ley es similar a la de Iragro y que el Ejecutivo optó por mantener en vigencia el Iragro.
