Cargos vacantes en la Cancillería tienen como resultado ineficiencia

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La Cancillería nacional no cuenta con un viceministro de Relaciones Exteriores. Sobrecarga de tareas, falta de seguimiento en las gestiones y cargos vacantes tienen como resultado un ministerio ineficiente. Resalta la falta de interés en lograr un acuerdo con Bolivia para cruzar su territorio y así llegar al Pacífico. Se habla mucho y se actúa poco.

El ministro de Relaciones Exteriores, Abog. Eladio Loizaga, realizó en la mañana de ayer una disertación sobre las actividades encaradas por la administración de Horacio Cartes en los primeros seis meses de gobierno.

La exposición tuvo lugar en la Junta de Gobierno del Partido Colorado.

Según el departamento de prensa de la Cancillería, el ministro Loizaga ofreció una visión de los logros que se alcanzaron con el presidente Cartes.

El titular de la secretaría de Estado ofreció ante la cúpula del Partido Colorado una “proyección de los próximos años así como temas pendientes, como la próxima asamblea general de la OEA, la candidatura paraguaya al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, así como el estado en que se encuentra el equipo que está trabajando en las futuras negociaciones con la República Argentina en relación al Anexo C del Tratado de Yacyretá”.

El ministro Eladio Loizaga no dijo una palabra de las gestiones diplomáticas que realiza la administración de Horacio Cartes para concretar nuestra salida al Pacífico.

La candidatura al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas es más importante para el Ministerio de Relaciones Exteriores que la mediterraneidad del país.

Cargos vacantes, inédito

La Cancillería está funcionando desde octubre de 2013 sin un viceministro de Relaciones Exteriores.
En este momento, el viceministro de Relaciones Económicas e Integración está cumpliendo ambas funciones.

El mismo viceministro de Asuntos Técnicos y Administrativos no tiene el control real de su área de trabajo.

Esta situación tan particular se registra por primera vez en 20 años y no hace otra cosa sino reflejar un absoluto desinterés por el funcionamiento del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El resultado es sobrecarga de trabajo en algunas áreas y falta de seguimiento adecuado a cuestiones pendientes.

El Ministerio de Relaciones Exteriores se convirtió en una secretaría de Estado ineficiente, por lo tanto incapaz de representar los intereses nacionales en el ámbito diplomático.

El caso Bolivia

El tema Bolivia ya es grosero: llevamos seis años sin tener embajador en La Paz.

A pesar de la importancia estratégica del país andino como corredor para alcanzar el Pacífico, la Cancillería nacional no mueve un dedo para fortalecer nuestro relacionamiento con Bolivia.

La desidia llevó a nuestro país a no contar con permiso boliviano para utilizar sus rutas como tránsito para llegar al Pacífico.

Bolivia es el único país de la región que no concede al Paraguay el derecho de tránsito de mercaderías.
No se puede culpar a La Paz de esta situación dado que Asunción debe continuar las negociaciones que comenzaron en la capital boliviana.

Voceros del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia, consultados ayer vía telefónica, confirmaron que aguardan la invitación de Paraguay para que los viceministros de Asuntos Económicos se reúnan y terminen de definir los corredores disponibles para el Paraguay.

Una invitación de Paraguay es todo lo que hace falta para avanzar hacia el objetivo de contar con permiso de tránsito en Bolivia.

Mientras tanto, en el Ministerio de Relaciones Exteriores de nada sirven los informes remitidos por la Embajada en Bolivia.

El Abog. Eladio Loizaga no es capaz de llenar vacancias de su ministerio, así que resulta incómodo pedir que haga algo por el país.

roque@abc.com.py