La Coordinadora de Derechos Humanos recriminó a los partidos políticos su falta de interés para institucionalizar la democracia en el Paraguay. Consideran que las agrupaciones no actúan como "voz" del pueblo, y simplemente actúan para su beneficio. Culpan a estos de la escasa participación ciudadana en el último referéndum.
La Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), en su informe anual sobre la situación de los DD.HH., criticó con dureza a los grupos políticos por dar prioridad a los intereses partidarios y no cumplir sus funciones dentro de la sociedad.
En este sentido, recriminan la falta de compromiso de las agrupaciones que tienen representación parlamentaria para expandir la campaña del referéndum que se hizo el 9 de octubre, que logró que los connacionales puedan votar en el exterior.
"Los partidos políticos con representación parlamentaria han mostrado poco o nulo interés en la promoción del referéndum. Algunos referentes de estos partidos han manifestado su posición sobre la propuesta, postura que si bien en general fue a favor del sí, no se tradujo en acciones concretas de sus partidos en promover y motivar la participación ciudadana en general y de sus afiliados en particular", señala parte del informe.
Codehupy considera que los partidos políticos constituyen una instancia fundamental para el ejercicio del voto. Aseguran que la falta de interés de las nucleaciones políticas para la consulta popular motivó directamente la escasa participación de la ciudadanía. Hubo 385.078 votantes de 3.039.308 electores habilitados.
"Los partidos políticos no fueron un soporte institucional a la democracia para el ejercicio del derecho al sufragio en el referéndum", manifiesta un pasaje del informe.
Cipae también critica
El Comité de Iglesias también criticó las disputas políticas entre las distintas agrupaciones, ya sean oficialistas u opositoras.
Recrimina a los parlamentarios dedicar su tiempo a leyes intrascendentes que ningún beneficio darán a los ciudadanos paraguayos, dedicándose exclusivamente a sus intereses personales y partidarios.
"La situación política de nuestro país sigue siendo casi la misma. Los políticos, especialmente quienes ocupan cargos ejecutivos y en el Parlamento, siguen dedicando gran parte de su tiempo y recursos públicos a disputas caseras, intrascendentes, donde solamente ellos quitan provecho de la situación.