Colocar oficinas bajo arcos de estilo colonial fue decisión de Oviedo Matto

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La decisión de colocar oficinas en los corredores de la ex Casa de la Cultura, bajo los arcos de estilo colonial del edificio, fue tomada en forma unilateral por el presidente del Senado, Jorge Oviedo Matto (Unace), ya que ni los otros miembros de la mesa directiva ni los líderes de bancada estaban al tanto. La obra afecta visiblemente un patrimonio histórico cultural del país.

El legislador dijo que recién ahora se enteró y consideró “una barbaridad” que se deban hacer oficinas para ubicar a la gran cantidad de nuevos funcionarios contratados. Criticó el hecho de que el plantel de empleados de la Cámara siga aumentando cada año. “No necesitamos tanta gente”, afirmó el legislador.

Adelantó, además, que se iba a ocupar de ver el motivo por el cual se decidió hacer oficinas en ese lugar.

Jaeggli dijo que, a su criterio, no se necesita construir ninguna oficina más y mucho menos en el lugar donde se está haciendo.

Por su parte, el senador Rogelio Benítez, líder de la bancada colorada, dijo ayer que nada sabía respecto a la construcción de las oficinas en el corredor de la ex Casa de la Cultura y que sería una decisión que tomó unilateralmente el presidente del Senado, Oviedo Matto.

En el mismo sentido, el senador Amancio López, vicelíder de la bancada liberal, dijo que no fueron avisados al respecto y que tampoco había visto aún lo que se está construyendo.

Casa con historia

La ex Casa de la Cultura, donde actualmente funcionan oficinas administrativas del Senado y comisiones asesoras de la Cámara de Diputados, es un edificio de estilo colonial construido por los jesuitas en el año 1767. Sus partes más atractivas son la fachada y el patio que conserva hasta ahora un aljibe de los que se utilizaban en Asunción hasta el siglo pasado.

En el año 1783 pasó a ser sede del Real Colegio Seminario San Carlos. Posteriormente, pasó a ser el Cuartel de dicho colegio. Fue sucesivamente Academia Literaria y hasta hospital de sangre, durante la Guerra de la Triple Alianza.

En 1916 se abrió en ella el Colegio Militar. Luego, pasó a ser un Instituto de Historia y museo, con valiosos objetos de la Guerra Grande. Los sucesivos cambios afectan su rica historia.