Según las conexiones detectadas por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), el edil por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), que fue atrapado el sábado último en la localidad de Yby Pytã con 959 kilos de marihuana prensada, operaba como “depositero” de la facción dirigida en Paraguay por Avilio Manuel Espíndola Isasi (32), alias “Baby”, oriundo de Capitán Bado. El Ministerio Público imputó ayer y pidió prisión para el concejal de Villa Ygatimí.
Este último es un conocido corredor de motocross prófugo desde el 16 de setiembre pasado, cuando los mismos agentes especiales hallaron en su casa de Curuguaty una fosa que contenía tres toneladas de marihuana.
El badeño “Baby”, según los antidrogas, quedó a cargo de todos los negocios del poderoso capomafioso Líder Cabral, preso desde 2010 en una cárcel del Brasil, donde cumple una condena de 43 años de prisión.
La “sociedad”
Conforme a los datos recabados, tras la captura de Líder Cabral, su pariente Avilio “Baby” Espíndola fue designado para seguir manejando el negocio de tráfico, especialmente de marihuana, desde Paraguay al Brasil.
“Baby” trazó un esquema consistente en procesar la “macoña” en los campos de cultivo de la zona baja de Canindeyú, entre Curuguaty, Villa Ygatimí y Ypejhú, para después guardar grandes cargamentos de la droga en fosas especialmente acondicionadas hasta tener que transportar la mercancía, sobre pedido, hacia la zona del Brasil, indistintamente por Ypejhú o por Capitán Bado, dependiendo del destino final de la mercancía.
En ese sentido fue que el pariente de Líder Cabral tuvo que instaurar una “sociedad” con el entonces intendente de Ypejhú Vilmar “Neneco” Acosta Marques, quien controlaba la mayoría de los centros de producción y sistemas de envíos de marihuana en la frontera seca.
Pese a que la “sociedad” entre “Baby” y “Neneco” funcionó perfectamente por varios meses, el negocio comenzó a caer después de la serie de publicaciones de nuestro compañero Pablo Medina.
El corresponsal había detectado el sistema de trabajo de la facción criminal y denunció la situación a través de nuestro diario.
Al sentirse perjudicados, “Baby” y “Neneco” asumieron la decisión de acabar con la vida del periodista. El atentado, finalmente, fue materializado el 16 de octubre pasado.
Pese al fuerte respaldo político con el que contaba “Neneco”, especialmente de pate de la diputada María Cristina Villalba y del gobernador Alfonso Noria Duarte, toda la estructura comenzó a zozobrar a partir del asesinato de Medina.
Recién desde entonces, los organismos de seguridad empezaron a atrapar a varios de los miembros de la red, entre ellos el concejal de Villa Ygatimí Patricio Estigarribia Romero.
“Dueños” de la frontera
Los narcotraficantes hasta hace poco “socios”, Vilmar Acosta Marques y Avilio Manuel Espíndola Isasi, eran considerados como los únicos “dueños” de la frontera seca con el Brasil, entre los departamentos de Canindeyú y Amambay, ya que controlaban más del 90% de la marihuana “exportada”.
Ahora ambos pasaron a ser los principales objetivos de los antidrogas policiales y de la Senad.
